SABATO 30 MAGGIO 2009
10:00-11:15 Lidia Ferrari (musicalità) livello unico (Sala 1 Discoteca) .
11:30-12:45 Lidia Ferrari (tecnica femminile) (Sala 1 Discoteca)
En el 2° FESTIVAL INTERNAZIONALE DI TANGO ARGENTINO
CAVALLINO – TREPORTI (VENEZIA)29 -30 - 31 Maggio, 1 e 2 Giugno 2009
L'Union Lido Park & Resort con il patrocinio del Comune di Cavallino-Treporti, dell'A.P.T.
in collaborazione con l'A.S.D. Danze Veneto Orientale ed i M.i Arianna e Guido,
28.5.09
16.4.09
Curso Storia del Tango por Lidia Ferrari - Roma 1° Maggio 2009
Curso Storia del Tango (4 horas) - Roma - 1° Maggio 2009
Docente: Lidia Ferrari
Conferencia con fotos y videos ilustrativos
La mia relazione prenderà in considerazione più di cento anni di storia del tango nelle sue quattro dimensioni espressive: la musica, la parola, il ballo e la canzone. Presenterò la geografia culturale, sociale e politica della città che gli diede le origini: Buenos Aires.
Il tango si sviluppa a partire dalla fine del 19esimo secolo in una città in cui gli scambi subiscono un'accelerazione sulla spinta di una massiccia immigrazione europea, che la trasforma in una città cosmopolita, ricca di manifestazioni culturali.
In quel mondo popolato da gente che parla le lingue più diverse e che si incontra tanto nei prostiboli quanto nei patio dei 'conventillos' o lungo i marciapiedi delle strade avviene la gestazione di un 'modo di ballare' profondamente originale accompagnato dalla musica allora disponibile: milonga, tango andaluso, mazurka, candombe. L'eterogeneità degli ambienti e dei personaggi della città si ritrovano nel tango: i prostiboli, i caffè, club, accademie – luoghi in cui balleranno gli aristocratici, i 'compadritos', i bulli, i 'milonguita'.
Del Tango si analizzeranno sia i cambiamenti prodotti nel suo andare e venire per il mondo sia gli aspetti rilevanti dell'evoluzione e trasformazione delle sue forme espressive. Nella musica si percorreranno gli anni che vanno dai 'trio' primitivi, passando per l'innovazione 'decariana', alle grandi orchestre degli anni '40, Astor Piazzolla, e la rinascita dei tempi più recenti. L'itinerario delle parole del tango: dai testi delle origini e dei prostibili, passando per Angel Villoldo, Pascual Contursi e il tango canzone; Celedonio Flores. I poeti del tango: Discépolo y Manzi. Horacio Ferrer y Eladia Blazquez. Il riflesso della commedia e tragedia del 'porteño' nelle parole del tango. Nel ballo ci concentreremo nell'analisi tanto della diversità dei luoghi dove si ballò e si balla quanto delle tappe della sua evoluzione coreografica, riflettendo il diverso protagonismo dei ballerini e ballerine. La canzone: faremo delle incursioni nei modi dell'interpretazione della canzone 'porteña': da Villoldo, passando per Gardel, alle cantanti fino ad oggi. La prospettiva di questo intervento permetterà di delineare gli aspetti storiografici e mitici che danno forma al modo in cui percepiamo il tango.
Este curso será dictado en el marco del Corsi per Bailarin e Instructor de Tango Argentino que organiza la Academia Nazionale Italiana Tango Argentino.
Para más información: www.anitatango.it
Docente: Lidia Ferrari
Conferencia con fotos y videos ilustrativos
La mia relazione prenderà in considerazione più di cento anni di storia del tango nelle sue quattro dimensioni espressive: la musica, la parola, il ballo e la canzone. Presenterò la geografia culturale, sociale e politica della città che gli diede le origini: Buenos Aires.
Il tango si sviluppa a partire dalla fine del 19esimo secolo in una città in cui gli scambi subiscono un'accelerazione sulla spinta di una massiccia immigrazione europea, che la trasforma in una città cosmopolita, ricca di manifestazioni culturali.
In quel mondo popolato da gente che parla le lingue più diverse e che si incontra tanto nei prostiboli quanto nei patio dei 'conventillos' o lungo i marciapiedi delle strade avviene la gestazione di un 'modo di ballare' profondamente originale accompagnato dalla musica allora disponibile: milonga, tango andaluso, mazurka, candombe. L'eterogeneità degli ambienti e dei personaggi della città si ritrovano nel tango: i prostiboli, i caffè, club, accademie – luoghi in cui balleranno gli aristocratici, i 'compadritos', i bulli, i 'milonguita'.
Del Tango si analizzeranno sia i cambiamenti prodotti nel suo andare e venire per il mondo sia gli aspetti rilevanti dell'evoluzione e trasformazione delle sue forme espressive. Nella musica si percorreranno gli anni che vanno dai 'trio' primitivi, passando per l'innovazione 'decariana', alle grandi orchestre degli anni '40, Astor Piazzolla, e la rinascita dei tempi più recenti. L'itinerario delle parole del tango: dai testi delle origini e dei prostibili, passando per Angel Villoldo, Pascual Contursi e il tango canzone; Celedonio Flores. I poeti del tango: Discépolo y Manzi. Horacio Ferrer y Eladia Blazquez. Il riflesso della commedia e tragedia del 'porteño' nelle parole del tango. Nel ballo ci concentreremo nell'analisi tanto della diversità dei luoghi dove si ballò e si balla quanto delle tappe della sua evoluzione coreografica, riflettendo il diverso protagonismo dei ballerini e ballerine. La canzone: faremo delle incursioni nei modi dell'interpretazione della canzone 'porteña': da Villoldo, passando per Gardel, alle cantanti fino ad oggi. La prospettiva di questo intervento permetterà di delineare gli aspetti storiografici e mitici che danno forma al modo in cui percepiamo il tango.
Este curso será dictado en el marco del Corsi per Bailarin e Instructor de Tango Argentino que organiza la Academia Nazionale Italiana Tango Argentino.
Para más información: www.anitatango.it
Al tango no hay con qué darle. Homenaje al “Café de los maestros”
Al tango no hay con qué darle. Homenaje al “Café de los maestros” (film estrenado en agosto de 2009 en Buenos Aires)
Lidia Ferrari
Esta música popular llamada tango llega al Teatro Colón, el lugar por excelencia
de la música culta, de la mano de un músico que ama la música y no se detiene a
pensar en las diferencias entre música culta y popular. Pues la música, la
buena, puede ser popular y llegar a todos, a aquellos que aman la complejidad y
la simpleza, en fin, la riqueza de una música, el tango, música a la que “no hay
con qué darle”, como dice uno de los protagonistas de la película.
“Café de los maestros” es una película necesaria. Disculpas por apelar a este
lugar común, que casi no dice nada. Es necesaria para el reconocimiento de la
calidad musical de un género y de sus hacedores, necesaria para la difusión de
eso que está allí escondido, soterrado, opaco para cierto brillo mediático, de
este mundo que nos habita en los medios de comunicación y que fabrica fantoches
famosos, que desperdicia luces en quienes cuyo único mérito ha sido el de
exponer su cara a una cámara. Porque hay otros. Otros que tienen brillo propio.
Esos que no necesitan luces de neón para iluminarse e iluminar. Los que tiene
brillo propio alumbran la oscuridad. Irradian luz a su alrededor. Eso es lo que
logra la película de Kohan-Santaolalla. Filmar a aquellos que con su propia luz
pueden esparcir, allende los mares de los cafés rioplatenses, la pasión que la
produce. Estos maestros que poseen la eternidad de la riqueza musical más
compleja y la perenne autenticidad de lo que se canta, de lo que se toca en la
casa, en el patio, en el club de barrio.
La película no fue necesaria para producir estos talentos, ni para desplegarlos,
ni para dar trabajo a quienes allí se reconocen. Es necesaria para que esta luz
sea expandida a otros lugares donde no llegaría sola. Porque para hacer lo que
hicieron no importaba si no tenían para pagarse el colectivo de la Boca al
Centro.
Es una película necesaria para ver a esos maestros, que son grandes porque
derramaron talento, trabajo, música, pasión, emoción a los cuatro vientos por el
intenso deseo de hacerlo. Es una película necesaria para mostrar lo que ellos
son. No hay egoísmo ni competencia vana, sólo generosidad. Los maestros se
reconocen no por su vanidad sino porque aman, por sobre ellos mismos, eso que
hacen, el tango, esta música que “no hay con qué darle”. La pasión y el talento
desbordan nobleza. La emoción que nos produce escuchar lo que hacen y dicen, no
tiene precio. Y ellos lo saben. Dice Carlos García en la película: “quien al
tocar un tango no sienta un estremecimiento en el corazón que se dedique a otra
cosa”. Lo que hacen es emoción pura. No lo hacen por dinero. Eso viene después.
O no viene. Da igual. O no, pero no importa demasiado.
Para los que conocemos a estos maestros y sabemos de su trayectoria, y los
amamos y los gozamos todo lo que podemos, Santaolalla ahora es necesario para
compartir la emoción de otra pequeña obra de arte: la película. La película que
sólo muestra algo que está allí. Simplemente. Hay que verlo, hay que saber
verlo. No es desmerecimiento de la dirección de la película. Es reconocimiento
de que el valor supremo de la película es saber narrar lo que ya está narrado.
Lo que ya está allí, sólo esperando que alguien lo vea y lo capture para
nosotros.
La modestia y la generosidad de los maestros que allí fueron reunidos se duplica
en la modestia y generosidad de la película. Ninguna vanidad, ninguna
exaltación, ninguna idolatría. Sólo mostrar esa emoción, esa pasión del músico,
del cantante cuya vida es eso. Alguien dice: “Me casé con la orquesta”. Sólo se
habla de eso. De esa pasión arrolladora por el tango. Que no es transmisible
sino por esa ósmosis sustancial de aquellos que vivimos en el río de la Plata.
Los de afuera son de palo. Es decir: es una película auténtica. Hecha por
quienes saben de qué se trata el tango. No importa si son tangueros o no. Son
rioplatenses. Y eso basta. Los de afuera lo pueden ver. Los de adentro lo
sienten. Buenos Aires es retratada desde los que la viven y la aman, y no desde
los que la ven de afuera. Es una verídica Buenos Aires. Bella, ágil, intensa,
emotiva.
Santaolalla vino a reunir aquello que siempre estuvo reunido. Reunido en el
sentimiento. En la alegría y el placer que han prodigado estos músicos y
cantantes. Pocos saben quién es El Chula Clausi. O quizá ignoren que Horacio
Salgán se editó su propio libro. Sólo aquí, un grande de la música, un admirado
por Arthur Rubinstein y por grandísimos músicos también de los cultos, debe
editarse de su propio peculio su libro. No hubo universidad ni editorial alguna
que lo fuera a buscar para pedirle que escribiera antes que lo hiciera solito y
de motus propio. No hubo editorial ni distribuidora que se acercara a él. Y
mucho menos Salgán se acercó a ellos. Porque no los necesita. O quizá sí los
precisaría. Quizá si Salgán fuera europeo o yanqui sería un genio reconocido,
patrocinado, financiado, promovido. Es cierto. Pero allá no lo tienen a Salgán.
Es de aquí. Y Salgán es nuestro, con todas las dificultades de estos músicos que
jamás pensaron en terminar tocando en el Colón, pero no por eso dejaron de hacer
maravillas con su arte. Como dice Macedonio Fernández, citado en la película,
“el tango es lo único que no pedimos permiso a Europa”.
Y vino Santaolalla. Entonces, eso que no era preciso para producir arte, emoción
y talento, en esta complejísima y rica música que es el tango, él, que no era
necesario ni para Salgán, ni para Mores, ni para Clausi, ni para Baffa, ni para
Lágrima Ríos o Virginia Luque, ni para Podestá o Stampone, ni para los que están
allí ni para los que faltan... que no era esencial para la vida de ninguno de
ellos, llegó. Y sí. Después que salí del cine pensé. Santaolalla es
indispensable para esta emoción, gran emoción, enorme emoción que nos produce
ver esta película generosa, modesta, de reconocimiento a los maestros. Entonces,
la película no sólo es necesaria, sino imprescindible. Gracias Santaolalla.
Lidia Ferrari Buenos Aires, agosto 2009
"Café de los maestros", de Miguel Kohan es un documental sobre las grandes figuras del tango.
El film, reúne a 21 de los más importantes músicos y cantores del tango, hombres y mujeres cuyas edades oscilan entre los 75 y 93 años. Virginia Luque, Mariano Mores, Leopoldo Federico, Lágrima Ríos y Horacio Salgán son algunos de quienes lo protagonizan.
Gustavo Santaolalla es uno de los productores de la película junto al cineasta brasileño Walter Salles y la productora argentina Lita Stantic.
Lidia Ferrari
Esta música popular llamada tango llega al Teatro Colón, el lugar por excelencia
de la música culta, de la mano de un músico que ama la música y no se detiene a
pensar en las diferencias entre música culta y popular. Pues la música, la
buena, puede ser popular y llegar a todos, a aquellos que aman la complejidad y
la simpleza, en fin, la riqueza de una música, el tango, música a la que “no hay
con qué darle”, como dice uno de los protagonistas de la película.
“Café de los maestros” es una película necesaria. Disculpas por apelar a este
lugar común, que casi no dice nada. Es necesaria para el reconocimiento de la
calidad musical de un género y de sus hacedores, necesaria para la difusión de
eso que está allí escondido, soterrado, opaco para cierto brillo mediático, de
este mundo que nos habita en los medios de comunicación y que fabrica fantoches
famosos, que desperdicia luces en quienes cuyo único mérito ha sido el de
exponer su cara a una cámara. Porque hay otros. Otros que tienen brillo propio.
Esos que no necesitan luces de neón para iluminarse e iluminar. Los que tiene
brillo propio alumbran la oscuridad. Irradian luz a su alrededor. Eso es lo que
logra la película de Kohan-Santaolalla. Filmar a aquellos que con su propia luz
pueden esparcir, allende los mares de los cafés rioplatenses, la pasión que la
produce. Estos maestros que poseen la eternidad de la riqueza musical más
compleja y la perenne autenticidad de lo que se canta, de lo que se toca en la
casa, en el patio, en el club de barrio.
La película no fue necesaria para producir estos talentos, ni para desplegarlos,
ni para dar trabajo a quienes allí se reconocen. Es necesaria para que esta luz
sea expandida a otros lugares donde no llegaría sola. Porque para hacer lo que
hicieron no importaba si no tenían para pagarse el colectivo de la Boca al
Centro.
Es una película necesaria para ver a esos maestros, que son grandes porque
derramaron talento, trabajo, música, pasión, emoción a los cuatro vientos por el
intenso deseo de hacerlo. Es una película necesaria para mostrar lo que ellos
son. No hay egoísmo ni competencia vana, sólo generosidad. Los maestros se
reconocen no por su vanidad sino porque aman, por sobre ellos mismos, eso que
hacen, el tango, esta música que “no hay con qué darle”. La pasión y el talento
desbordan nobleza. La emoción que nos produce escuchar lo que hacen y dicen, no
tiene precio. Y ellos lo saben. Dice Carlos García en la película: “quien al
tocar un tango no sienta un estremecimiento en el corazón que se dedique a otra
cosa”. Lo que hacen es emoción pura. No lo hacen por dinero. Eso viene después.
O no viene. Da igual. O no, pero no importa demasiado.
Para los que conocemos a estos maestros y sabemos de su trayectoria, y los
amamos y los gozamos todo lo que podemos, Santaolalla ahora es necesario para
compartir la emoción de otra pequeña obra de arte: la película. La película que
sólo muestra algo que está allí. Simplemente. Hay que verlo, hay que saber
verlo. No es desmerecimiento de la dirección de la película. Es reconocimiento
de que el valor supremo de la película es saber narrar lo que ya está narrado.
Lo que ya está allí, sólo esperando que alguien lo vea y lo capture para
nosotros.
La modestia y la generosidad de los maestros que allí fueron reunidos se duplica
en la modestia y generosidad de la película. Ninguna vanidad, ninguna
exaltación, ninguna idolatría. Sólo mostrar esa emoción, esa pasión del músico,
del cantante cuya vida es eso. Alguien dice: “Me casé con la orquesta”. Sólo se
habla de eso. De esa pasión arrolladora por el tango. Que no es transmisible
sino por esa ósmosis sustancial de aquellos que vivimos en el río de la Plata.
Los de afuera son de palo. Es decir: es una película auténtica. Hecha por
quienes saben de qué se trata el tango. No importa si son tangueros o no. Son
rioplatenses. Y eso basta. Los de afuera lo pueden ver. Los de adentro lo
sienten. Buenos Aires es retratada desde los que la viven y la aman, y no desde
los que la ven de afuera. Es una verídica Buenos Aires. Bella, ágil, intensa,
emotiva.
Santaolalla vino a reunir aquello que siempre estuvo reunido. Reunido en el
sentimiento. En la alegría y el placer que han prodigado estos músicos y
cantantes. Pocos saben quién es El Chula Clausi. O quizá ignoren que Horacio
Salgán se editó su propio libro. Sólo aquí, un grande de la música, un admirado
por Arthur Rubinstein y por grandísimos músicos también de los cultos, debe
editarse de su propio peculio su libro. No hubo universidad ni editorial alguna
que lo fuera a buscar para pedirle que escribiera antes que lo hiciera solito y
de motus propio. No hubo editorial ni distribuidora que se acercara a él. Y
mucho menos Salgán se acercó a ellos. Porque no los necesita. O quizá sí los
precisaría. Quizá si Salgán fuera europeo o yanqui sería un genio reconocido,
patrocinado, financiado, promovido. Es cierto. Pero allá no lo tienen a Salgán.
Es de aquí. Y Salgán es nuestro, con todas las dificultades de estos músicos que
jamás pensaron en terminar tocando en el Colón, pero no por eso dejaron de hacer
maravillas con su arte. Como dice Macedonio Fernández, citado en la película,
“el tango es lo único que no pedimos permiso a Europa”.
Y vino Santaolalla. Entonces, eso que no era preciso para producir arte, emoción
y talento, en esta complejísima y rica música que es el tango, él, que no era
necesario ni para Salgán, ni para Mores, ni para Clausi, ni para Baffa, ni para
Lágrima Ríos o Virginia Luque, ni para Podestá o Stampone, ni para los que están
allí ni para los que faltan... que no era esencial para la vida de ninguno de
ellos, llegó. Y sí. Después que salí del cine pensé. Santaolalla es
indispensable para esta emoción, gran emoción, enorme emoción que nos produce
ver esta película generosa, modesta, de reconocimiento a los maestros. Entonces,
la película no sólo es necesaria, sino imprescindible. Gracias Santaolalla.
Lidia Ferrari Buenos Aires, agosto 2009
"Café de los maestros", de Miguel Kohan es un documental sobre las grandes figuras del tango.
El film, reúne a 21 de los más importantes músicos y cantores del tango, hombres y mujeres cuyas edades oscilan entre los 75 y 93 años. Virginia Luque, Mariano Mores, Leopoldo Federico, Lágrima Ríos y Horacio Salgán son algunos de quienes lo protagonizan.
Gustavo Santaolalla es uno de los productores de la película junto al cineasta brasileño Walter Salles y la productora argentina Lita Stantic.
2.4.09
Lidia Ferrari a Spresiano - Stage di tecnica femminile
Lunedì 6 aprile 2009
Stage di tecnica femminile con Lidia Ferrari
presso lo Studio 2000 Danza di Spresiano.
Dalle ore 21:00 alle ore 23:00
Tema: - Lavoro sull’asse, sull’equilibrio ed il pivot.
- esercizi per migliorare la postura e la sensibilità alla guida.
- Adornos, boleos, ganchos e come sviluppare uno stile personale negli “adorni”
Il tango è un ballo di coppia, ed anche se si lavorerà sugli aspetti essenziali del ballo della donna, si ringrazierà vivamente la presenza maschile per aiutare la dinamica del lavoro
Per info: 0422/881865 : scuola
347/3319756 : Marta
Studio 2000 danza, Via Lazzaris,9 Spresiano (tv)
Per dettagli attività di Lidia Ferrari consultare
www.buenosairestango.com
www.tangoenitalia.blogspot.com
Vi aspettiamo !!!!!!!!!!!
Stage di tecnica femminile con Lidia Ferrari
presso lo Studio 2000 Danza di Spresiano.
Dalle ore 21:00 alle ore 23:00
Tema: - Lavoro sull’asse, sull’equilibrio ed il pivot.
- esercizi per migliorare la postura e la sensibilità alla guida.
- Adornos, boleos, ganchos e come sviluppare uno stile personale negli “adorni”
Il tango è un ballo di coppia, ed anche se si lavorerà sugli aspetti essenziali del ballo della donna, si ringrazierà vivamente la presenza maschile per aiutare la dinamica del lavoro
Per info: 0422/881865 : scuola
347/3319756 : Marta
Studio 2000 danza, Via Lazzaris,9 Spresiano (tv)
Per dettagli attività di Lidia Ferrari consultare
www.buenosairestango.com
www.tangoenitalia.blogspot.com
Vi aspettiamo !!!!!!!!!!!
26.9.08
1.3.08
22.12.07
Lidia Ferrari: Agenda Lezioni di Tango en Italia - Gennaio/Febbraio 2008
Villa Giacomelli - UDINE
Domenica 24 Febbraio 2008
Stage su Tecnica e Musicalità con Lidia Ferrari
Temi che saranno affrontati nello stage di Lidia Ferrari:
Lidia Ferrari sarà a Parigi, Francia dal 15 al 22 febbraio 2008.
Ulteriori informazioni: www.tangoenparis.blogspot.com
infos et inscriptions: tangoparis@gmail.com
-----------------------------------------------------------------------------------
Per informazioni e/o prenotazioni in ITALIA, chiamate li telefono
o scrivete al seguente indirizzo e-mail:
Lidia Ferrari: lidiaferrari@gmail.com
Cellulare in Italia: 0039 3473194936
Domenica 24 Febbraio 2008
Stage su Tecnica e Musicalità con Lidia Ferrari
Temi che saranno affrontati nello stage di Lidia Ferrari:
La sensibilità musicale ed interpretativa quale elemento fondamentale su cui basare la propria improvvisazione.
Come si ascolta e si balla il Tango nell’Argentina d’oggi.
Imparare ad ascoltare la musica.
Esercizi di ballo e improvvisazione con la musica.
Analisi di alcune delle più importanti orchestre tipiche, sottolineandone le differenze e proponendo possibilità interpretative.
Per informazioni:
0039 0432 640125 - 0039 347 4607920
Lidia Ferrari sarà a Parigi, Francia dal 15 al 22 febbraio 2008.
Ulteriori informazioni: www.tangoenparis.blogspot.com
infos et inscriptions: tangoparis@gmail.com
-----------------------------------------------------------------------------------
Per informazioni e/o prenotazioni in ITALIA, chiamate li telefono
o scrivete al seguente indirizzo e-mail:
Lidia Ferrari: lidiaferrari@gmail.com
Cellulare in Italia: 0039 3473194936
28.4.07
Lezioni Private - Private Lessons en Treviso - GENNAIO/FEBBRAIO 2008
Lidia Ferrari - Lezioni Private - Italia - GENNAIO/FEBBRAIO 2008
Lezioni Private/Private Lessons en Treviso (Veneto) - Italia - GENNAIO/FEBBRAIO 2008
Oltre a tenere stage e laboratori in diverse città d'Italia, Lidia Ferrari darà anche lezioni individuali di Tango a Treviso, a partire dal 10 GENNAIO fino al 25 di FEBBRAIO de 2008.
Per informazioni e/o prenotazioni in ITALIA, chiamate li telefono 0039 347 8836618
o scrivete al seguente indirizzo e-mail: sergiocaregnato@gmail.com
Lidia Ferrari: lidiaferrari@gmail.com
Cellulare in Italia: 0039 3473194936
Lezioni Private/Private Lessons en Treviso (Veneto) - Italia - GENNAIO/FEBBRAIO 2008
Oltre a tenere stage e laboratori in diverse città d'Italia, Lidia Ferrari darà anche lezioni individuali di Tango a Treviso, a partire dal 10 GENNAIO fino al 25 di FEBBRAIO de 2008.
Per informazioni e/o prenotazioni in ITALIA, chiamate li telefono 0039 347 8836618
o scrivete al seguente indirizzo e-mail: sergiocaregnato@gmail.com
Lidia Ferrari: lidiaferrari@gmail.com
Cellulare in Italia: 0039 3473194936
Propuesta General de Trabajo de Lidia Ferrari
PROPUESTA GENERAL DE TRABAJO de Lidia Ferrari
Dos aclaraciones importantes para los stages:
1. Las clases focalizan sobre algún tema específico pero se trabaja sobre toda la estructura del baile, contemporáneamente. Esto significa que las clases pueden ser productivas para todos los niveles.
2. En niveles básicos (principiantes e intermedios) se trabaja la estructura del baile del tango como tal, que sirve para el desarrollo en cualquier estilo (milonguero, nuevo, de salón, fantasía, etc).
3. El tango es un baile de dos. Se trabajará todo el tiempo la dinámica de los movimientos en pareja.
Los stages tendrán un nivel creciente de complejidad.
Método pedagógico:
a. Se observan las dificultades de los participantes para trabajar sobre ellas.
b. Se incluyen ejercicios para adaptar el cuerpo a los diferentes movimientos, posiciones y figuras y comprender la dinámica de los movimientos en la pareja.
Temas:
Los temas derivan de los aspectos esenciales para poder bailar bien el tango. Estos aspectos fundamentales son:
- La dinámica de los movimientos en pareja. Conducción y Seguimiento.- La postura, equilibrio y el abrazo de la pareja.
- La disociación, proyección y resistencia. Eje y equilibrio. Balance de los ejes en distintos estilos.
- La interpretación de la música. Las diferentes orquestas.
- La transmisión de la propia sensibilidad en el baile.
Para más detalles ver:
http://www.buenosairestango.com/Ense2005/default.htm
Dos aclaraciones importantes para los stages:
1. Las clases focalizan sobre algún tema específico pero se trabaja sobre toda la estructura del baile, contemporáneamente. Esto significa que las clases pueden ser productivas para todos los niveles.
2. En niveles básicos (principiantes e intermedios) se trabaja la estructura del baile del tango como tal, que sirve para el desarrollo en cualquier estilo (milonguero, nuevo, de salón, fantasía, etc).
3. El tango es un baile de dos. Se trabajará todo el tiempo la dinámica de los movimientos en pareja.
Los stages tendrán un nivel creciente de complejidad.
Método pedagógico:
a. Se observan las dificultades de los participantes para trabajar sobre ellas.
b. Se incluyen ejercicios para adaptar el cuerpo a los diferentes movimientos, posiciones y figuras y comprender la dinámica de los movimientos en la pareja.
Temas:
Los temas derivan de los aspectos esenciales para poder bailar bien el tango. Estos aspectos fundamentales son:
- La dinámica de los movimientos en pareja. Conducción y Seguimiento.- La postura, equilibrio y el abrazo de la pareja.
- La disociación, proyección y resistencia. Eje y equilibrio. Balance de los ejes en distintos estilos.
- La interpretación de la música. Las diferentes orquestas.
- La transmisión de la propia sensibilidad en el baile.
Para más detalles ver:
http://www.buenosairestango.com/Ense2005/default.htm
8.4.07
Fotos Stages en Italia
Fotos con alumnos de Torino, Ferrara y Alba - Años 2006 y 2007

Alumnos de Torino, Giorgio y Monica
Clases en Ferrara, en TangoTe. www.tangote.it

Alumnos de la Asociación Alba Tango, de Alba, Piemonte
14.1.07
Curriculum Vitae de Lidia Ferrari (Tango)
Curriculum Vitae de Lidia Ferrari
Lidia Ferrari è psicoanalista, docente e ricercatrice presso l’Università di Buenos Aires. Balla il tango dal 1989 e si dedica a coltivare questa passione e a indagare la storia del tango. Si è formata con grandi maestri argentini quali Celia Blanco, Gustavo Naveira, Jorge Firpo, Omar Vega, Pepito Avellaneda, Mingo Pugliese, Teté e altri. Lidia Ferrari è maestra di Tango dal 1993 e il suo Studio ha formato centinaia di allievi provenienti da tutto il mondo. Come maestra di Tango ha insegnato in Argentina, Uruguay, Francia, Italia, Spagna e Stati Uniti e si è esibita tanto in Argentina quanto all’estero. Oggi insegna presso il suo Studio nel quartiere di Monserrat, è Maestra presso l’Associazione Giapponese in Argentina e annualmente si reca in Italia per stages di insegnamento. Lidia Ferrari ha scritto diversi articoli sul Tango pubblicati in riviste nazionali e straniere, alcuni dei quali si possono leggere nel seguente sito: http://www.buenosairestango.com/docum/homdoc1.htmlCome ricercatrice di storia del Tango ha realizzato le seguenti attività: Nel 1996 Direttrice dell’Area Culturale della Prima Expo-Fiera della musica Cittadina, Tango Mundo, realizzata a Buenos Aires. Co-direttrice e organizzatrice degli Incontri di Tango nella sopracitata Expo-Fiera. Incaricata dell’organizzazione delle 19 tavole rotonde di questi Incontri, con la partecipazione dei maggiori specialisti del tango del paese: "Las mujeres y el tango". Co-ordinatrice delle tavole rotonde “El tango y los medios de comunicación", "Los jóvenes y el tango", "Las letras y los letristas de tango", "Historia del tango", "Diferentes enfoques para los estudios del tango" y "El tango en el mundo".1996: Invitata Ufficiale alla III Cumbre Mondiale del Tango tenuta a Montevideo, Uruguay, dal 4 al 17 novembre. Invitata alla tavola rotonda "Las diferentes imágenes de mujer a través de las letras de tango".1998: Organizzatrice del Ciclo Buenos Aires Tango nel Centro Culturale del Borde, dipendente dalla Municipalità della città di Buenos Aires. Conferenza: "El lugar de la mujer en el tango: en las letras y en el baile".2000: Spettacolo organizzato per il Governo della Città di Buenos Aires “La milonga de los Barrios”.1999-2000: Invitata presso la Cattedra di Tradizione e Cultura Argentina, Universita di Belgrano, Argentina. Esibizione e spiegazione teorica sui diversi stili del tango e dissertazione sulla storia del tango.2000: Ricercatrice e autrice nel progetto “Los Origenes del Tango” di Ars Media SnC, Torino, Italia. Produzione di un CD-Rom multimediale dedicato alla nascita di questo genere musicale dal 1870 al 1930.2001: Invitata come professore per il Dipartimento di Arti e Cultura del Mondo (Departament of World Arts and Cultures - UCLA), presso l´Università di California, Los Angeles, USA, per insegnare a ballare il tango e per relazionare sulla storia del tango.Pubblicazioni:1996: “A praise to the Milonga”, versione inglese di "Elogio de la milonga", in El Firulete, Volume 3. Issue 4, “The Argentine Tango Newsletter”, California (US).1996: “Las mujeres en el tango”. In El Tangauta, Anno 1, Número 6. Periodico di tango.1996: "Is Tango macho?" (traduzione inglese di: "El lugar de las mujeres en el tango"), in Journal of the Bay Area Argentina Tango Association, B.A. GOTAN, Estate 1996, Volume 1, Numero 3.1996: Contributi alla rivista di tango "Voz del Tango", anno uno, Volume Sei, pubblicata da M. Bodine, a Los Angeles, California, in inglese. Articoli: “Why Dancing Tango is good for you!1997: "La Tangomanía en 1913 y en 1997, París y Buenos Aires", in El Tangauta, Annoo 2, Numero 33, Buenos Aires.1998: "Transformaciones en los modos de bailar" nella guida quindicinale di musica popolare porteña: "B.A. TANGO, Buenos Aires tango", pubblicazione periodica di Tango a Buenos Aires, anno IV, Numero 71, seconda quindicina di marzo 1998. Editore responsabile: Tito Palumbo.1998: "El papel de la mujer en el tango", nella rivista TANGONEON, Aprile 1998. Anno III/Numero 11 a Madrid. Pubblicazione dell’Associazione "Amigos del Tango" di Madrid.1998: Pubblicazione dell’articolo "Ist Tango ein Macho-Tanz?", (versione in tedesco di "El lugar de la mujer en el tango"), in TANGO INFO, Nr. 14, Undorf, Germania.1998: "Is Tango Macho?" (vertaling nederlandse) (versione olandese) in La Cadena, Nr. 44. Direttore Jan Dirk van Abshoven, Utrecht, Olanda.1998-oggi: Realizzazione e progettazione del sito web: www.buenosairestango.com, spazio culturale per la conservazione, diffusione e consolidamento del tango. Detto sito è stato riconosciuto come uno dei dieci migliori siti in lingua castigliana tanto per contenuqo quanto per design. E’ uno spazio di diffusione del tango di Buenos Aires, fatto a Buenos Aires. 2000: Pubblicazione di due articoli;“Il ruolo della donna nel tango" e "Elogio alla milonga" in "Il Tango. Sentimento e Filosofia di Vita" di Elisabetta Muraca, Milano, Italia, 2000. 2005: Pubblicazione di due articoli: “Tango, un dialogo fra due sensibilitá" e “L´Uomo conduce ma la donna non é una marionetta” in Tangologia di Giorgio Lala, in edizioni Sigillo, Lecce, Italia.
Contatto: batango@gmail.com
www.buenosairestango.com
Lidia Ferrari è psicoanalista, docente e ricercatrice presso l’Università di Buenos Aires. Balla il tango dal 1989 e si dedica a coltivare questa passione e a indagare la storia del tango. Si è formata con grandi maestri argentini quali Celia Blanco, Gustavo Naveira, Jorge Firpo, Omar Vega, Pepito Avellaneda, Mingo Pugliese, Teté e altri. Lidia Ferrari è maestra di Tango dal 1993 e il suo Studio ha formato centinaia di allievi provenienti da tutto il mondo. Come maestra di Tango ha insegnato in Argentina, Uruguay, Francia, Italia, Spagna e Stati Uniti e si è esibita tanto in Argentina quanto all’estero. Oggi insegna presso il suo Studio nel quartiere di Monserrat, è Maestra presso l’Associazione Giapponese in Argentina e annualmente si reca in Italia per stages di insegnamento. Lidia Ferrari ha scritto diversi articoli sul Tango pubblicati in riviste nazionali e straniere, alcuni dei quali si possono leggere nel seguente sito: http://www.buenosairestango.com/docum/homdoc1.htmlCome ricercatrice di storia del Tango ha realizzato le seguenti attività: Nel 1996 Direttrice dell’Area Culturale della Prima Expo-Fiera della musica Cittadina, Tango Mundo, realizzata a Buenos Aires. Co-direttrice e organizzatrice degli Incontri di Tango nella sopracitata Expo-Fiera. Incaricata dell’organizzazione delle 19 tavole rotonde di questi Incontri, con la partecipazione dei maggiori specialisti del tango del paese: "Las mujeres y el tango". Co-ordinatrice delle tavole rotonde “El tango y los medios de comunicación", "Los jóvenes y el tango", "Las letras y los letristas de tango", "Historia del tango", "Diferentes enfoques para los estudios del tango" y "El tango en el mundo".1996: Invitata Ufficiale alla III Cumbre Mondiale del Tango tenuta a Montevideo, Uruguay, dal 4 al 17 novembre. Invitata alla tavola rotonda "Las diferentes imágenes de mujer a través de las letras de tango".1998: Organizzatrice del Ciclo Buenos Aires Tango nel Centro Culturale del Borde, dipendente dalla Municipalità della città di Buenos Aires. Conferenza: "El lugar de la mujer en el tango: en las letras y en el baile".2000: Spettacolo organizzato per il Governo della Città di Buenos Aires “La milonga de los Barrios”.1999-2000: Invitata presso la Cattedra di Tradizione e Cultura Argentina, Universita di Belgrano, Argentina. Esibizione e spiegazione teorica sui diversi stili del tango e dissertazione sulla storia del tango.2000: Ricercatrice e autrice nel progetto “Los Origenes del Tango” di Ars Media SnC, Torino, Italia. Produzione di un CD-Rom multimediale dedicato alla nascita di questo genere musicale dal 1870 al 1930.2001: Invitata come professore per il Dipartimento di Arti e Cultura del Mondo (Departament of World Arts and Cultures - UCLA), presso l´Università di California, Los Angeles, USA, per insegnare a ballare il tango e per relazionare sulla storia del tango.Pubblicazioni:1996: “A praise to the Milonga”, versione inglese di "Elogio de la milonga", in El Firulete, Volume 3. Issue 4, “The Argentine Tango Newsletter”, California (US).1996: “Las mujeres en el tango”. In El Tangauta, Anno 1, Número 6. Periodico di tango.1996: "Is Tango macho?" (traduzione inglese di: "El lugar de las mujeres en el tango"), in Journal of the Bay Area Argentina Tango Association, B.A. GOTAN, Estate 1996, Volume 1, Numero 3.1996: Contributi alla rivista di tango "Voz del Tango", anno uno, Volume Sei, pubblicata da M. Bodine, a Los Angeles, California, in inglese. Articoli: “Why Dancing Tango is good for you!1997: "La Tangomanía en 1913 y en 1997, París y Buenos Aires", in El Tangauta, Annoo 2, Numero 33, Buenos Aires.1998: "Transformaciones en los modos de bailar" nella guida quindicinale di musica popolare porteña: "B.A. TANGO, Buenos Aires tango", pubblicazione periodica di Tango a Buenos Aires, anno IV, Numero 71, seconda quindicina di marzo 1998. Editore responsabile: Tito Palumbo.1998: "El papel de la mujer en el tango", nella rivista TANGONEON, Aprile 1998. Anno III/Numero 11 a Madrid. Pubblicazione dell’Associazione "Amigos del Tango" di Madrid.1998: Pubblicazione dell’articolo "Ist Tango ein Macho-Tanz?", (versione in tedesco di "El lugar de la mujer en el tango"), in TANGO INFO, Nr. 14, Undorf, Germania.1998: "Is Tango Macho?" (vertaling nederlandse) (versione olandese) in La Cadena, Nr. 44. Direttore Jan Dirk van Abshoven, Utrecht, Olanda.1998-oggi: Realizzazione e progettazione del sito web: www.buenosairestango.com, spazio culturale per la conservazione, diffusione e consolidamento del tango. Detto sito è stato riconosciuto come uno dei dieci migliori siti in lingua castigliana tanto per contenuqo quanto per design. E’ uno spazio di diffusione del tango di Buenos Aires, fatto a Buenos Aires. 2000: Pubblicazione di due articoli;“Il ruolo della donna nel tango" e "Elogio alla milonga" in "Il Tango. Sentimento e Filosofia di Vita" di Elisabetta Muraca, Milano, Italia, 2000. 2005: Pubblicazione di due articoli: “Tango, un dialogo fra due sensibilitá" e “L´Uomo conduce ma la donna non é una marionetta” in Tangologia di Giorgio Lala, in edizioni Sigillo, Lecce, Italia.
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Il nostro pensiero - Mis orígenes italianos
http://www.buenosairestango.com/docum/homdoc1.html
En el año 2005 publiqué un artículo en un periódico italiano “Il Popolo Veneto” que se llamó “Desheredados de historia” (en Italiano y en Español más abajo). Allí hablaba de mi falta de conocimiento de mis orígenes italianos y de cuántos argentinos venimos de un corte con una historia previa, a raíz del fuerte contenido inmigratorio de nuestros orígenes. Esto era, sin duda, producto de mi experiencia personal de casi total desconocimiento sobre mis ancestros italianos. En febrero de 2007, teniendo que viajar a dar clases de tango a zonas cercanas al pueblo donde, me había enterado hacía poco tiempo, era oriundo mi bisabuelo Ferrari, fui a conocer el lugar. Y cuán grande fue mi sorpresa, mi emoción. Fue un acontecimiento que me religó a esos orígenes desconocidos. Debería escribir otra historia después de esto. Pero hice estos videos, donde narro esa emocionante experiencia.
Son videos cortos, de alrededor de 5 minutos. Recomiendo el primero y, sobre todo, el último.
Capitulo 1:http://www.youtube.com/watch?v=4rSHhGH4S5M
Capitulo 2:http://www.youtube.com/watch?v=gVxjvQaft0c
Capitulo 3:http://www.youtube.com/watch?v=EadgIl7sadg
Capitulo 4: http://www.youtube.com/watch?v=JDHfm7ODZmw
I Diseredati della Storia
Lidia Ferrari
Da dove veniamo?
Quante generazioni sono necessarie per rivedere una storia, per scoprire un’eredità, per ricostruire una genealogia? Molte generazioni, e solo per avvicinarsi un poco ad alcuni dei misteri che ci appartengono. La meta, quando la si raggiunge, coinvolge il grande villaggio, il vicinato, il clan e la propria vita. In questo caso, la scusa di una richiesta di un giornalista italiano, interessato a sapere qualcosa dei nipoti discendenti di emigrati italiani, ha messo in moto ciò che segue.
Sarà che abbiamo bisogno che quelli rimasti nei luoghi da dove veniamo si ricordino di noi?
Il tempo, supremo creatore, esige che noi che cerchiamo la risposta ad alcune domande che sono rimaste insolute per molti anni.
Questo piccolo racconto è quasi un pensiero a voce alta di una discendente di emigrati italiani, su qualcosa che sospetto sia una parte tanto della mia persona, quanto di questa cultura Argentina (se esiste).
Essere l’ultima di trentadue nipoti di una nonna materna italiana, analfabeta e la figlia ultima fra tre fratelli dell’ultima figlia fra tredici fratelli della stessa nonna, ed essere l’ultima di tutti quelli ad ereditare il suo nome di battesimo, è qualcosa di insolito. Sì, perché normalmente nelle trasmissioni familiari sono i primi figli, quelli che ereditano il nome dei loro antenati. Si potrebbe pensare ad un sottile filo che lega una genealogia che quasi non si nota. In discendenza paterna, i miei nonni erano argentini, figli di italiani, e tutto sembrava normale. Altrettanto normale, è che non mi sarebbe arrivata alcuna informazione (referenza) dall’Italia e, tanto meno dei nostri antenati italiani. La norma era pensare che uno era nato sotto un cavolo, ma Argentino.
L’eredità di uno sradicamento
La curiosità di sapere del passato di questi nonni italiani, dell’Italia che hanno lasciato alle loro spalle, non era molto sentita fino a poco tempo fa. C’erano complicazioni, domande che quasi non trovavano risposta. Inquietudini e dubbi continui. Ma arrivò il momento di fare la domanda che non mi ero fatta: Come può esser stato tanto netto il taglio, da lasciar tutto in una dimenticanza così totale? E immediatamente mi apparve una risposta che è frutto della mia esperienza, e condivisa anche da altre persone: è lo sradicamento in cui viviamo. Qui comincerò a zigzagare nel mio personale e in quello di tutti, la singola esperienza e quella che diviene generale (che definirei ambigua), ma che può rappresentare l’argentinità. La risposta spontanea a questa domanda, era che lo sradicamento che sentivo verso questo luogo in cui abitavo (mio ma non tanto mio) dovrebbe essere condivisa da quegli stessi che, come me, avevano rotto i loro vincoli e mai più avevano parlato dalla terra da cui provenivano. Venni a conoscenza che qualcuno aveva detto (credo Marco Tenevi) che noi Argentini, siamo ospiti di hotel. Viviamo una transitorietà che è espressione della dimenticanza di ciò che è proprio. Non è nostro il luogo dove viviamo. Perché preservarlo?
Cercando il futuro si trova il passato
Quando in tanti cominciammo a pensare di ottenere la cittadinanza italiana, in piena crisi anni novanta, non trovammo solamente una carta che ci avrebbe aperto le porte dell’Europa. In verità quello che cominciò ad aprirsi, fu una riflessione sulla propria storia. Aprire la porta verso la scoperta di quello che mi ha portato a trovare ciò che ignoravo e che forse avrei dovuto sapere. In questo fenomeno di massa per ritrovare le cittadinanze perdute, non soltanto molti sono emigrati, ma addirittura hanno scatenato un ritorno al passato. Le loro vite cambiarono non solo perché pensavano di emigrare (lo realizzassero o no), ma anche perché dovettero per forza guardare indietro. Non solo si cercavano documenti: si scoprivano storie in essi. Grazie a questo momento di bisogno per cercare la salvezza personale, per uscire da questo stato di disperazione collettiva, nell’incontro con quello che avrebbe potuto darci un’altra nazionalità, si infiltrarono scoperte sorprendenti e storie impensate. Questo che era un andare alla ricerca di un futuro e una rottura con il presente obbligò ad un ritorno al passato. Alcuni vennero a conoscenza delle loro origini ebraiche nascoste nei loro cognomi. Vennero a conoscenza che i loro genitori non erano tali. Nel film “El Abrazo Partido” [“L’Abbraccio Spezzato”, tradotto in Italia come “L’Abbraccio Perduto”] del 2003 si riflette questo apparente paradosso nella storia di questo giovane che nella ricerca di un futuro in un altro luogo, per spezzare certi legami, si scontra con il passato del padre e della nonna. Si trova così di fronte al suo stesso passato. Con le menzogne, i misteri e le verità non dette.
Sradicamento e non più nostalgia
Però, al di là di queste storie personali che commuovono ciascuno come essere unico perché gli cambiano il copione che stava vivendo, al di là di questi ritrovamenti ed esumazioni, si scatenò un processo collettivo per cui quello che si era dimenticato, sepolto, ignorato rinasceva in una speranza di ritorno alle origini. Niente di nostalgico, né tanto meno romantico: solo la crudele necessità di trovare un rifugio obbligava gli individui a tornare indietro alla ricerca di un futuro. La ricerca di documenti ci portò a trovare vite, circostanze, sventure e destini di quelli che avevamo dimenticato, quando non addirittura sempre ignorato. Per questo, sebbene è certo che il colore della nostalgia sta nelle liriche di tango e in tutta la nostra cultura, credo che più forte della nostalgia è lo sradicamento. Nostalgia si ha da ciò che si è amato e che poi si è perso. Lo sradicamento è il taglio, è la rottura, è quasi l’indifferenza o l’allontanamento, quando lo si ottiene. Il taglio che dovettero attuare coloro che emigrarono deve averli coperti di nostalgia, di idealizzazione di ciò che è perso. Però la nostra immigrazione, soprattutto, era composta da gente che aveva rotto con le proprie origini in modo netto, quasi totale.
In principio era il nulla
Molti analfabeti, alla fine del XIX secolo, con mezzi di comunicazione precari, sapevano (chissà, forse neppure lo sapevano) che non sarebbero ritornati alla loro terra. Esiliati per propria volontà, per necessità o per forza, arrivavano ad una terra sconosciuta e tutto ricominciava di nuovo. Questo cominciare dal nulla è stata l’eredità più forte che costituisce una parte della cultura argentina. Questo iniziare da zero e senza domandare è tipico di noi. È quasi quello che facciamo tutti i giorni. Nessuno si lamenta di questo. Il difficile è cominciare da un’eredità e da qualcosa già preconcetta, da orme che segnano il cammino. C’è quasi una resistenza a storicizzare la vita, la cultura. Appartenere a qualcosa che esiste da prima di noi. A identificare tradizioni.
Fu nel momento dell’arrivo, nel mettere piede in una terra sconosciuta, dove sarebbe potuta iniziare una storia molto legata al passato, ma molti di quelli che arrivarono, non raccontarono ai loro figli da dove venivano. Volevano facilitare la loro integrazione nel nuovo mondo. Pensavano che la lingua era un ostacolo, pertanto non li obbligarono a conoscerla. Molti figli mai appresero l’italiano, il francese, il giapponese dei loro genitori. Quelli appena arrivati persero piano piano la loro lingua, inventando forme ibride, date dall’accento e dalla cadenza che loro portavano. Parlavano la loro lingua solo con la loro compagna o con i loro amici, però non con i figli. Il rifugio nella malinconia per quello che lasciavano alle loro spalle, mutò nell’urgenza di andar avanti, nell’indurirsi e lavorare. Dovevano combatterla. Al negare ai figli la trasmissione del loro dolore, del loro sradicamento, del loro passato, negarono loro anche un’eredità, li diseredarono di storia. Però, allo stesso tempo, questi genitori tagliarono per loro stessi un legame di continuità con i loro figli. Non poterono condividere con loro la felicità, la sfortuna e la nostalgia. Però non è che volessero portare via un’eredità ai loro figli. Tutto il contrario. Volevano procurare loro un futuro. Il futuro era nella nuova terra, nella nuova lingua, nella nuova cultura. Dovevano lasciare il passato alle loro spalle.
Quelli che portarono avanti questa impresa furono quegli emigrati. Soffrirono loro il taglio e in qualche modo trasmisero la fenditura. E si continua a trasmettere. Perché da lì si fondò una nuova patria.
Perché se gli emigrati fossero stati pochi, questi pochi arrivando a un’altra cultura o a un’altra lingua, il nuovo luogo li avrebbe sottomessi a un’altra storia, ad altri costumi. Ma siccome furono milioni, e maggioranza per un lungo periodo, fondarono un modo di vivere dove solo il futuro esiste e dove la storia si scrive giorno per giorno. Se siamo figli delle navi come si dice, abbiamo imparato a staccarci dal porto e dalla nave. Siamo figli di quelli che scendevano dalle navi e che decisero di lasciarsi tutto alle spalle e cominciare senza storia. Salpati i genitori dai loro paesi, generarono figli sradicati da loro stessi e dai loro genitori.
Nel film “Kaos”, i fratelli Taviani raccontano varie storie. La prima, tratta da un racconto di Pirandello, “L’altro figlio”, narra la storia di una madre, all’inizio del XX secolo, che piange per i suoi due figli che sono emigrati in America. Questa madre aspetta notizie che non arrivano. E siccome è analfabeta, si avvicina alla strada dove passano ogni anno tutti quelli che vanno a emigrare, e consegna loro lettere che precedentemente aveva dettato alla vicina, nella speranza che possano consegnarle ai suoi figli. Dopo quindici anni di identici rituali, scopre che la persona che scriveva le lettere, faceva solo scarabocchi. Questo la intristisce in un primo momento, però poi le dà un soffio di speranza. Pensa che i figli non le avevano mai scritto, perché mai avevano ricevuto le sue lettere. Una maniera efficace di smentire un’evidenza: la perdita dei suoi figli. Questi figli che andarono a cercare un nuovo destino, ruppero il legame in modo assoluto con il loro passato, con la loro madre. È il racconto di una separazione definitiva.
Una storia in mancanza di storia
Dalla parte dei discendenti degli emigrati, la vita si scrisse proprio negando questa realtà: l’eredità della storia dell’altro continente. Si scriveva una nuova storia. Gli svantaggi di quel taglio sono quelli dello sradicamento, la mancanza di eredità e continuità con la storia. Molti danni si sono contati. E’ l’essere ospiti di un hotel a cui non si presta attenzione perché di altri.
Ma ha dato anche dei profitti. Una terra provvista di risorse, di opportunità permise loro di concentrare tutta l’energia nel costruire un futuro migliore per i figli. Molti ci riuscirono. Si è parlato del grande movimento sociale che permise a genitori analfabeti di dare ai propri figli cultura universitaria. La crescita culturale grazie al taglio, permise di fondare una nuova cultura. Quella degli ibridi, della mescolanza, dell’”ammasso in fermentazione” come lo chiama Fernando O. Assuncao. Per quanto sia difficile trovare dentro di noi virtù, alcune risaltano: la curiosità e l’impegno, il coraggio e l’ardimento, il "riparare le cose con un fil di ferro". Il cominciare da capo. Il cosmopolitismo che ha origine dalla mescolanza e dalla mancanza di tradizione e legami. In certi casi la libertà di pensiero.
Mi sento identificata con questa storia. C’è una patria nello sradicamento e nella mancanza di storia. Siamo in molti a raccontare lo stesso racconto, con più o meno parole trasmesse, con più o meno taglio o nostalgia, però se noi ci riuniamo condividiamo più o meno lo stesso. Noi condividiamo gli stessi misteri, le stesse domande.
Mi hanno chiesto di scrivere, non casualmente dall’Italia e questo provoca, come andando a cercare le carte di famiglia, l’incontro con altri interrogativi che portano a altri enigmi. Mio nonno nacque in Italia o in Argentina? Erano ricchi o poveri? Che accadde a quelli che rimasero là? Qualcuno rimase là? E a questi cosa successe? Cos’hanno fatto? Che pensavano? Che sentivano? Cosa li ha fatti emigrare? Per poco la curiosità si affievolisce, ma solo per dare spazio a nuove incognite.
Ospitali con lo straniero
Forse questa storia avrà contribuito a sviluppare in molti argentini il senso dell’ospitalità verso lo straniero. Non sentiamo che questa è la nostra casa, ma quando qualcuno arriva da fuori, subito nascondiamo la sporcizia sotto il tappeto, tiriamo fuori i vestiti migliori e sorridiamo. Ci rallegrano le visite degli stranieri e che ci parlano di noi. Come se ci dessero identità. Facciamo loro festa e a volte siamo ingenui e stupiti. Però ci piace. Quando ripartono riprendiamo la nostra aria malinconica, riappare il lamento e continuiamo a sopportare la vita. Ma ogni ritorno di ogni straniero ci lascia un sapore migliore che ci fa riflettere su ciò che ci appartiene. Ci aiuta ad apprezzare i “jacarandaes” che fioriscono a Buenos Aires a novembre. Prima non li vedevamo. Ci parlano della nostra simpatia, del nostro calore, della nostra cultura. La possedevamo prima che arrivassero?
In questo senso lo sguardo idealista verso l’Europa è andato cambiando ma non si è perso. Quello che di buono viene dall’Europa è presente. Ma questo sguardo affascinato non fu quello stesso di quegli europei che ci hanno preceduto, gli europei dai quali discendiamo. Dal discorso di Sarmiento e Alberdi fino ad oggi, non è buono ciò che noi siamo, né da dove veniamo. Sempre l’altro è ciò che vale.
L’arroganza dell'indigenza
Nel mio caso personale (come in quello di tanti altri) lo sradicamento, mi donò certe capacità e me ne negò altre. Mi donò l'arroganza della possibilità di costruire da zero, di creare, di inventare, di sostenere ciò che è proprio contro tutto, di iniziare da capo se necessario, di espandere il confine della comunità e tentare di indovinare un mondo al di là. Mi donò un orgoglio che un po’ tardi si convertì in virtù, perché la scarsezza aveva il valore di un ostacolo. L'occasione che si tramutasse in orgoglio venne nel vedere che con la scarsezza si può creare, si può inventare. Viviamo in un mondo dove l’abbondanza di una parte impone la sua presenza planetaria e impone come supremo valore la possibilità di consumare senza limiti, in eccesso. La scarsezza può essere il motore, in questi paesi in cui viviamo, può mettere in moto qualcosa di nuovo, qualcosa di diverso.
Emigrati per desiderio o una emigrazione silenziosa
Quello che apparentemente è contraddittorio è che, nello stesso tempo in cui tanti vogliono andarsene, tanti altri che provengono da paesi lontani vogliono venire qui, si avvicinano, ci visitano e vogliono restare qui. Non si fanno le stesse domande, ma vengono qui a godere di qualcosa che in “Europa non si trova”. E comincia una emigrazione quasi impercettibile però forte, precisa. Una migrazione silenziosa, al rovescio. Molti dall’Europa, dal Canada, dall’Asia, dagli USA vogliono venire a vivere in questo paese. E ci riescono. E se non lo ottengono viaggiano di continuo. Ho conosciuto molti che hanno cominciato con il tango e si ingegnarono per viaggiare con frequenza verso questo paese. Molti, con il passare del tempo, si sono trasferiti qui. È un tipo diverso di emigrazione. È una migrazione per desiderio. Non la alimenta né la necessità economica, né la persecuzione politica, né la ricerca di un futuro per i loro figli. L’alimenta il desiderio di vivere meglio in una terra che di nuovo, ma in altro modo, promette qualcosa che in Europa e USA non si trova. Questi che emigrano per elezione possono ritornare alle loro origini, quando vogliono, ma preferiscono vivere qui. Queste terre avranno qualche magia, nonostante tutto, perché in molti continuino a volerle scegliere. Qualcosa di questo sguardo dovremmo prendere, per riappropriarci di ciò che già è nostro, una volta per tutte.
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Los desheredados de historia - Lidia Ferrari
¿De dónde venimos?
¿Cuántas generaciones son necesarias para revisar una historia, para descubrir una herencia, para reconstruir una genealogía? Varias descendencias para aproximarnos un poco a algunos enigmas que nos pertenecen. La tarea, cuando se realiza, compromete a la gran aldea, al vecindario, al clan y a la propia vida. En este caso la excusa de un pedido, el de un periodista italiano interesado por saber algo de los nietos de los emigrados italianos, puso a andar esto que se escribe aquí. ¿Será que necesitamos que aquellos de donde venimos se acuerden de nosotros? El tiempo, supremo hacedor, nos exige continuar algunas preguntas que quedaron en suspenso durante tantos años.
Este pequeño relato, es casi un hablar en voz alta como descendiente de inmigrantes italianos, sobre algo que sospecho forma parte tanto de mí como de esta cultura (si es que la hay), la argentina.
Ser la última de treinta y dos nietos de una abuela materna italiana analfabeta y la última hija de entre tres hermanos de la última hija de entre trece hermanos de esa abuela, y ser la única de entre todos ellos en heredar su nombre, es algo insólito. Por lo general en las transmisiones familiares son los primeros hijos los que heredan el nombre de sus ancestros. En este caso, alguien casi colgando de un árbol familiar, como último retoño inesperado hereda ese nombre. Podría pensarse en un frágil cabo que ata a una genealogía que, por lo demás, casi ni se nota. De la línea paterna, mis abuelos eran argentinos hijos de italianos y todo parecía más normal. Lo normal era que no me hubiera llegado casi ninguna referencia de Italia y nuestros ancestros italianos. Lo normal era pensar que uno había nacido de un repollo, pero argentino.
La herencia de un desarraigo
La curiosidad por saber del pasado de esos abuelos italianos, de la Italia que dejaron atrás, no fue demasiada hasta no hace mucho tiempo. Había enigmas, preguntas que casi no alcanzaban a realizarse. Inquietudes y dudas al pasar. Pero llegó el momento de hacer las preguntas que no me había hecho. ¿Cómo puede haber sido tan fuerte el corte como para que quedara todo tan olvidado? Y rápidamente apareció una respuesta que me sumergía en lo propio pero en algo más compartido: es el mismo desarraigo en el que vivimos. Aquí comenzaré a zigzaguear entre lo personal y lo de todos, lo singular con aquello que hace a una generalidad (siempre equívoca) pero que puede habitar lo argentino. La respuesta espontánea a la inquietud era que el desarraigo que sentía hacia este lugar en el que yo habitaba, mío pero no tan mío, propio pero no tan propio, ajeno pero no tan ajeno, debía provenir de esos que también rompieron amarras y nunca más hablaron del lugar de donde venían. Me enteré después que alguien había dicho (creo que Marco Denevi) que los argentinos somos huéspedes de hotel. Vivimos una transitoriedad que puede explicar el descuido por lo propio. No es nuestro el lugar donde vivimos. ¿Para qué cuidarlo?
[i]
Buscando un futuro se encuentra el pasado
Cuando tantos comenzamos, en plena crisis de la década del noventa, a pensar en buscar la nacionalidad italiana, no sólo íbamos al encuentro de un papel que nos abriera las puertas de Europa. En verdad lo que se comenzó a abrir es una reflexión sobre la propia historia. Abrir la puerta hacia el develamiento de aquello que, como en mi caso, me llevó a descubrir lo que ignoraba, y que quizá debería haber sabido. Pero con ese fenómeno masivo de la urgencia por rescatar nacionalidades perdidas, no sólo muchos emigraron, sino que esas personas desencadenaron una vuelta hacia su pasado. Sus vidas cambiaron no sólo porque pensaban en emigrar (lo realizaran o no), sino porque forzosamente tuvieron que mirar hacia atrás. No sólo se buscaban papeles. Se descubrían historias en ellos. A través de esa urgencia por encontrar alguna salvación personal para salir de ese estado de desesperación colectiva, en el encuentro con lo que nos podría dar otra nacionalidad, se filtraron descubrimientos sorprendentes, historias impensadas. Eso que era ir a la búsqueda de un futuro y una ruptura con el presente, obligó a una vuelta al pasado. Algunos se enteraron de su origen judío oculto en los apellidos. Se enteraron que su padre no lo era. En la película “El Abrazo Partido” de 2003 se refleja esa aparente paradoja en la historia de ese joven que, en su búsqueda de un futuro en otro lugar, para romper con ciertas ataduras, se encuentra con su pasado, el de su padre, el de su abuela. Se encuentra con su propio pasado. Con las mentiras, los misterios y las verdades no dichas.
Desarraigo y no más bien nostalgia
Pero más allá de esas historias personales que, a cada uno, como único ser lo conmocionan porque le cambian el libreto que estaba viviendo, más allá de esos hallazgos y exhumaciones se desencadenó un proceso colectivo por el cual, aquello que se había olvidado, sepultado, ignorado, renacía en una esperanza a esa vuelta a los orígenes. Nada nostalgioso ni romántico, sólo la cruel urgencia de encontrar un refugio obligaba a volver para atrás en la búsqueda de un futuro. La búsqueda de papeles nos llevó a encontrar vidas, circunstancias, desventuras y los destinos de esos que ya habíamos olvidado, cuando no ignorado siempre. Por eso, si bien es cierto que el tinte de la nostalgia está en las letras de tango y en toda nuestra cultura, creo que más fuerte que la nostalgia es el desarraigo. Nostalgia se tiene de aquello que se amó y se perdió. El desarraigo es el corte, es la ruptura, es casi la indiferencia o el desapego, cuando se logra. El corte que debieron efectuar los que emigraron los debe haber cubierto de nostalgia, de idealización por lo perdido. Pero nuestra inmigración, sobre todo, era de gente que rompió con sus orígenes de un modo neto, casi total.
En el comienzo era la nada
Muchos analfabetos, a fines del siglo XIX, con medios de comunicación precarios, sabían (quizá ni siquiera lo sabían) que no regresarían a su tierra. Desterrados por propia voluntad, por necesidad o por fuerza llegaban a un suelo desconocido y todo comenzaba de nuevo. Este comenzar desde la nada ha sido la herencia más fuerte que constituye cierta cultura argentina. Este iniciar desde cero y sin preguntar nos habita, nos concierne. Es casi lo que hacemos todos los días. Nadie se queja de ello. Es más. Lo difícil es comenzar desde una herencia, desde algo ya preconcebido, desde huellas que nos señalan un camino. Hay casi una resistencia a historizar la vida, la cultura. A pertenecer a algo que nos preexiste. A identificar tradiciones.
Fue en el momento del arribo, al pisar tierra firme, donde podría haber comenzado a escribirse otra historia, una historia más vinculada con el pasado. Pero muchos de los que llegaron no les contaron a sus hijos de dónde venían. Querían facilitarles su inclusión en un nuevo mundo. Pensaban que la lengua era un obstáculo, por lo tanto no les exigieron conocerla. Muchos hijos jamás aprendieron el italiano, el francés, el japonés de sus padres. Los recién llegados fueron perdiendo poco a poco su lengua, inventando formas híbridas, dadas por el acento o la cadencia que traían. Hablaban su idioma, cuando lo hacían, con su pareja o con sus amigos, pero no con sus hijos. El cobijo en la añoranza por lo que quedaba atrás fue mudado en la urgencia por la instalación, en la necesidad de seguir adelante, en endurecerse y trabajar. Había que pelearla. Al negarles a sus hijos la transmisión de su dolor, de su desarraigo, de su pasado les negaron una herencia, los desheredaron de historia. Pero al mismo tiempo, esos padres cortaron para ellos mismos un lazo de continuidad con sus hijos. No pudieron compartir con ellos su felicidad, sus infortunios, sus nostalgias[ii]. Pero no fue para quitarles a sus hijos una herencia. Todo lo contrario. Querían proporcionarles un futuro. El futuro estaba en la nueva tierra, en la nueva lengua, en la nueva cultura. Había que dejar atrás el pasado.
Los que llevaron adelante la tarea fueron esos inmigrantes. Sufrieron ellos el corte y de algún modo transmitieron la hendidura. Y se sigue transmitiendo. Porque desde allí se fundó una nueva patria. Porque si los inmigrantes hubieran sido algunos, algunos pocos arribando a otra cultura o a otra lengua el nuevo sitio los sometería a ellos a otra historia, a otros modos. Pero como fueron millones, y mayoría durante un largo tiempo, fundaron un modo de habitar, de vivir donde sólo el futuro existe y donde la historia se comienza a escribir todos los días. Si somos hijos de los barcos, como se dice, se ha aprendido a desamarrarse del puerto y del barco. Somos hijos de los que bajaban y decidieron dejar todo atrás y empezar sin historia. Desamarrados los padres de sus patrias engendraron hijos desarraigados de ellos mismos y de sus padres.
En la película Kaos, los hermanos Taviani narran varias historias. La primera, sobre un cuento de Pirandello, “L´altro figlio”, narra la historia de una madre, a principios de siglo XX, que llora por sus dos hijos que han emigrado a América. Esta madre espera noticias que no llegan. Como es analfabeta, se acerca al camino por donde pasan, cada año, esos otros que también van a emigrar. Le dicta a su vecina, cada vez, una carta para sus hijos que alguno de los que emigra llevará en su bolsillo. Después de quince años de hacer el mismo ritual descubre que la persona que le escribía las cartas sólo hacía garabatos. Esto la entristece en un primer momento, pero luego le da un soplo de esperanza. Piensa que sus hijos nunca más le escribieron pues no habían recibido sus cartas. Una forma eficaz de desmentir una evidencia: la pérdida de sus hijos. Esos hijos que se fueron a buscar un nuevo destino rompieron el lazo de modo absoluto con su pasado, con su madre. Es la narración de una separación definitiva.
Una historia en la falta de historia
De este lado, el de los descendientes de inmigrantes, la vida se escribió desalojando precisamente eso, la herencia de la historia del otro continente. Se escribía una nueva historia. Las desventajas de tal corte son las del desarraigo, de la falta de herencia y continuidad en la historia. Muchos perjuicios se han contado. Ser huéspedes de un hotel que no se cuida por ajeno.
Pero también ha habido provechos. Una tierra proveedora de recursos, de oportunidades les permitió poner toda la energía en construir para los hijos un futuro mejor. Muchos lo lograron. Se ha hablado de la gran movilidad social que permitió a padres analfabetos darle a sus hijos estudios universitarios. El crecimiento cultural a través del corte permitió fundar una nueva cultura. La de la hibridez, la de la mezcla, la del “amasijo fermental” como lo llama Fernando O. Assuncao[iii]. Aunque sea difícil encontrarnos virtudes algunas se destacan: la curiosidad y el empeño, la osadía y el atrevimiento, el arreglar las cosas con alambre. El empezar de nuevo. La cosmópolis que se origina en la mezcla y la falta de tradición y ataduras. En ciertos casos la libertad de pensamiento.
Me siento identificada con esta historia. Hay una patria en el desarraigo y en la falta de historia. Somos muchos que contamos el mismo cuento, con más o menos palabras transmitidas, con más o menos corte o nostalgia, pero si nos reunimos compartimos más o menos lo mismo. Nos encuentran los mismos enigmas, las mismas preguntas.
Me han pedido que escriba, no casualmente desde Italia, y eso desencadena, como al salir a buscar los papeles de la familia, el encuentro con más interrogantes que llevan a otros enigmas. ¿Mi abuelo nació en Italia o en Argentina? ¿Eran ricos o eran pobres? ¿Qué pasó con los que quedaron allá? ¿Alguien quedó allá? ¿Cómo hicieron? ¿Qué pensaban? ¿Qué sentían? ¿Qué los hizo emigrar? Por momentos la curiosidad se opaca porque sólo abre a nuevas incógnitas.
Hospitalarios con el extraño
Quizá esta historia haya contribuido a desarrollar en muchos argentinos el sentido de la hospitalidad hacia el extranjero. No sentimos que esta sea nuestra casa pero cuando llega alguien de afuera, rápidamente escondemos la mugre bajo la alfombra, sacamos a relucir las mejores pilchas y sonreímos. Nos alegra que nos visiten extranjeros y que nos hablen de nosotros. Como si nos dieran identidad. Los agasajamos y hasta somos ingenuos y otarios con ellos. Pero nos gusta. Cuando parten de nuevo retomamos nuestro aire melancólico, aparece la queja y seguimos yugándola. Pero cada vuelta de cada extranjero nos deja un mejor sabor para mirar lo propio. Nos ayuda a valorar los jacarandaes que florecen en Buenos Aires en noviembre. Antes no los veíamos. Nos hablan de nuestra simpatía, de nuestra calidez, de nuestra cultura. ¿La poseíamos antes que llegaran?
En ese sentido la mirada idealista a Europa fue mudando pero no se ha perdido. El que lo bueno viene de Europa está presente. Pero esa mirada fascinada no lo fue para con los europeos que nos anteceden, los europeos de donde venimos. Desde el discurso de Sarmiento y Alberdi hasta el presente no es bueno aquello que somos, ni de donde venimos. Siempre lo otro es lo que vale.
La arrogancia de la escasez
En mi caso personal ese desarraigo, como para tantos otros, me obsequió ciertos atributos y me negó otros. Ciertas arrogancias en la posibilidad de construir sobre cero, de crear, de inventar, de sostener lo propio pese a todo, de comenzar nuevamente de ser necesario, de expandir los límites de la aldea e intentar adivinar un mundo más allá. Un orgullo que un poco tarde se convirtió en virtud, pues, como para tantos, la escasez tenía el valor de un impedimento. La posibilidad que se convirtiera en orgullo la dio ver que con ella se puede crear, se puede inventar. Vivimos en un mundo donde la abundancia de un lado impone su presencia planetaria e impone como supremo valor la posibilidad de consumir sin límites, en exceso. La escasez[iv] puede ser motor, en estos países que habitamos, de poner a andar algo nuevo, algo diferente.
Emigrantes por deseo o una emigración silenciosa
Lo aparentemente contradictorio es que, al mismo tiempo que tantos quieren irse[v], tantos de esos países lejanos quieren venir aquí, se acercan, nos visitan y quieren quedarse. No se hacen las mismas preguntas pero vienen aquí a disfrutar de algo que “en Europa no se consigue”[vi]. Y se va produciendo una emigración casi imperceptible pero fuerte, precisa. Una migración silenciosa, al revés. Muchos[vii] de Europa, de Canadá, de Asia, de USA quieren venir a vivir a este país. Y lo logran. Y si no lo alcanzan viajan en forma continua. He conocido muchos que comenzaron con el tango y se ingeniaron para viajar con frecuencia a este país. Varios, con el paso del tiempo se han instalado aquí. Es un tipo diferente de emigración. Es una emigración por el deseo. No la alimenta ni la necesidad económica, ni la persecución política, ni la búsqueda de futuro para los hijos. La alimenta el deseo de vivir mejor en una tierra que nuevamente, de otro modo, promete algo que en Europa y USA no se encuentra. Estos que emigran por elección pueden volver a sus orígenes, todo el tiempo, pero prefieren habitar aquí. Alguna magia tendrán estas tierras, pese a todo, para que sigan muchos queriendo adoptarla. Algo de esa mirada deberíamos tomar para poder apropiarnos de lo que ya es nuestro, de una buena vez.
Artículo publicado en Italiano en “Il Popolo Veneto”, Nro. 6, abril, 2005. Italia. www.ilpopoloveneto.it
[i] Esta interpretación de no cuidar lo propio porque se vive como ajeno sin duda adolece de ciertos defectos éticos. ¿Por qué descuidar lo ajeno, se podría preguntar? El descuido explicado de ese modo habla de una ruptura con el nosotros, con algo colectivo que merece nuestro amparo. Sin duda es un argumento que justifica la adjudicación de individualistas que padecemos.
[ii] Tómense estas líneas como un desliz literario. Muchas familias no se representarían en esta descripción. Esta surge de mi historia, singular por cierto, pero compartida por muchos otros. No está autorizada ninguna generalización que involucre a un todo homogéneo.
[iii] Fernando O. Assuncao “El Tango y sus circunstancias (1880-1920)”. Librería El Ateneo. Buenos Aires. 1984.
[iv] Interesante tema interrogar qué es abundancia y qué la escasez desde esta perspectiva. ¿Quiénes son los pobres y quiénes son los ricos?. Pero es tema para otra oportunidad.
[v] Estoy escribiendo esto, a comienzos del 2005, cuando la gran oleada de emigración ha pasado, al menos el furor que hacía huir o, al menos, pensar en huir en los finales de la década del 90 y a comienzos del 2000. La emigración se sigue produciendo pero no en la forma desesperada y masiva de esos años.
[vi] “en Europa no se consigue” es una frase muy usada popularmente en Argentina para valorar lo propio, dicha en tono irónico. Es una ironía para afirmar lo propio, generalmente nimiedades. Una frase autoirónica acerca de cierto complejo de inferioridad respecto de Europa.
[vii] Este muchos es relativo. No se trata de una emigración masiva como la que existe a escala mundial desde los países pobres a los países ricos. Pero de todos modos, habla de que hay una migración silenciosa que tiene otra dirección y que revela los valores que se ponen en juego en toda búsqueda humana. La pregunta es qué vienen a buscar aquí los que emigran desde los países ricos.
ón permanente.
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Mis orígenes italianos – Lidia Ferrari
Son videos cortos, de alrededor de 5 minutos. Recomiendo el primero y, sobre todo, el último.
Capitulo 1:http://www.youtube.com/watch?v=4rSHhGH4S5M
Capitulo 2:http://www.youtube.com/watch?v=gVxjvQaft0c
Capitulo 3:http://www.youtube.com/watch?v=EadgIl7sadg
Capitulo 4: http://www.youtube.com/watch?v=JDHfm7ODZmw
I Diseredati della Storia
Lidia Ferrari
Da dove veniamo?
Quante generazioni sono necessarie per rivedere una storia, per scoprire un’eredità, per ricostruire una genealogia? Molte generazioni, e solo per avvicinarsi un poco ad alcuni dei misteri che ci appartengono. La meta, quando la si raggiunge, coinvolge il grande villaggio, il vicinato, il clan e la propria vita. In questo caso, la scusa di una richiesta di un giornalista italiano, interessato a sapere qualcosa dei nipoti discendenti di emigrati italiani, ha messo in moto ciò che segue.
Sarà che abbiamo bisogno che quelli rimasti nei luoghi da dove veniamo si ricordino di noi?
Il tempo, supremo creatore, esige che noi che cerchiamo la risposta ad alcune domande che sono rimaste insolute per molti anni.
Questo piccolo racconto è quasi un pensiero a voce alta di una discendente di emigrati italiani, su qualcosa che sospetto sia una parte tanto della mia persona, quanto di questa cultura Argentina (se esiste).
Essere l’ultima di trentadue nipoti di una nonna materna italiana, analfabeta e la figlia ultima fra tre fratelli dell’ultima figlia fra tredici fratelli della stessa nonna, ed essere l’ultima di tutti quelli ad ereditare il suo nome di battesimo, è qualcosa di insolito. Sì, perché normalmente nelle trasmissioni familiari sono i primi figli, quelli che ereditano il nome dei loro antenati. Si potrebbe pensare ad un sottile filo che lega una genealogia che quasi non si nota. In discendenza paterna, i miei nonni erano argentini, figli di italiani, e tutto sembrava normale. Altrettanto normale, è che non mi sarebbe arrivata alcuna informazione (referenza) dall’Italia e, tanto meno dei nostri antenati italiani. La norma era pensare che uno era nato sotto un cavolo, ma Argentino.
L’eredità di uno sradicamento
La curiosità di sapere del passato di questi nonni italiani, dell’Italia che hanno lasciato alle loro spalle, non era molto sentita fino a poco tempo fa. C’erano complicazioni, domande che quasi non trovavano risposta. Inquietudini e dubbi continui. Ma arrivò il momento di fare la domanda che non mi ero fatta: Come può esser stato tanto netto il taglio, da lasciar tutto in una dimenticanza così totale? E immediatamente mi apparve una risposta che è frutto della mia esperienza, e condivisa anche da altre persone: è lo sradicamento in cui viviamo. Qui comincerò a zigzagare nel mio personale e in quello di tutti, la singola esperienza e quella che diviene generale (che definirei ambigua), ma che può rappresentare l’argentinità. La risposta spontanea a questa domanda, era che lo sradicamento che sentivo verso questo luogo in cui abitavo (mio ma non tanto mio) dovrebbe essere condivisa da quegli stessi che, come me, avevano rotto i loro vincoli e mai più avevano parlato dalla terra da cui provenivano. Venni a conoscenza che qualcuno aveva detto (credo Marco Tenevi) che noi Argentini, siamo ospiti di hotel. Viviamo una transitorietà che è espressione della dimenticanza di ciò che è proprio. Non è nostro il luogo dove viviamo. Perché preservarlo?
Cercando il futuro si trova il passato
Quando in tanti cominciammo a pensare di ottenere la cittadinanza italiana, in piena crisi anni novanta, non trovammo solamente una carta che ci avrebbe aperto le porte dell’Europa. In verità quello che cominciò ad aprirsi, fu una riflessione sulla propria storia. Aprire la porta verso la scoperta di quello che mi ha portato a trovare ciò che ignoravo e che forse avrei dovuto sapere. In questo fenomeno di massa per ritrovare le cittadinanze perdute, non soltanto molti sono emigrati, ma addirittura hanno scatenato un ritorno al passato. Le loro vite cambiarono non solo perché pensavano di emigrare (lo realizzassero o no), ma anche perché dovettero per forza guardare indietro. Non solo si cercavano documenti: si scoprivano storie in essi. Grazie a questo momento di bisogno per cercare la salvezza personale, per uscire da questo stato di disperazione collettiva, nell’incontro con quello che avrebbe potuto darci un’altra nazionalità, si infiltrarono scoperte sorprendenti e storie impensate. Questo che era un andare alla ricerca di un futuro e una rottura con il presente obbligò ad un ritorno al passato. Alcuni vennero a conoscenza delle loro origini ebraiche nascoste nei loro cognomi. Vennero a conoscenza che i loro genitori non erano tali. Nel film “El Abrazo Partido” [“L’Abbraccio Spezzato”, tradotto in Italia come “L’Abbraccio Perduto”] del 2003 si riflette questo apparente paradosso nella storia di questo giovane che nella ricerca di un futuro in un altro luogo, per spezzare certi legami, si scontra con il passato del padre e della nonna. Si trova così di fronte al suo stesso passato. Con le menzogne, i misteri e le verità non dette.
Sradicamento e non più nostalgia
Però, al di là di queste storie personali che commuovono ciascuno come essere unico perché gli cambiano il copione che stava vivendo, al di là di questi ritrovamenti ed esumazioni, si scatenò un processo collettivo per cui quello che si era dimenticato, sepolto, ignorato rinasceva in una speranza di ritorno alle origini. Niente di nostalgico, né tanto meno romantico: solo la crudele necessità di trovare un rifugio obbligava gli individui a tornare indietro alla ricerca di un futuro. La ricerca di documenti ci portò a trovare vite, circostanze, sventure e destini di quelli che avevamo dimenticato, quando non addirittura sempre ignorato. Per questo, sebbene è certo che il colore della nostalgia sta nelle liriche di tango e in tutta la nostra cultura, credo che più forte della nostalgia è lo sradicamento. Nostalgia si ha da ciò che si è amato e che poi si è perso. Lo sradicamento è il taglio, è la rottura, è quasi l’indifferenza o l’allontanamento, quando lo si ottiene. Il taglio che dovettero attuare coloro che emigrarono deve averli coperti di nostalgia, di idealizzazione di ciò che è perso. Però la nostra immigrazione, soprattutto, era composta da gente che aveva rotto con le proprie origini in modo netto, quasi totale.
In principio era il nulla
Molti analfabeti, alla fine del XIX secolo, con mezzi di comunicazione precari, sapevano (chissà, forse neppure lo sapevano) che non sarebbero ritornati alla loro terra. Esiliati per propria volontà, per necessità o per forza, arrivavano ad una terra sconosciuta e tutto ricominciava di nuovo. Questo cominciare dal nulla è stata l’eredità più forte che costituisce una parte della cultura argentina. Questo iniziare da zero e senza domandare è tipico di noi. È quasi quello che facciamo tutti i giorni. Nessuno si lamenta di questo. Il difficile è cominciare da un’eredità e da qualcosa già preconcetta, da orme che segnano il cammino. C’è quasi una resistenza a storicizzare la vita, la cultura. Appartenere a qualcosa che esiste da prima di noi. A identificare tradizioni.
Fu nel momento dell’arrivo, nel mettere piede in una terra sconosciuta, dove sarebbe potuta iniziare una storia molto legata al passato, ma molti di quelli che arrivarono, non raccontarono ai loro figli da dove venivano. Volevano facilitare la loro integrazione nel nuovo mondo. Pensavano che la lingua era un ostacolo, pertanto non li obbligarono a conoscerla. Molti figli mai appresero l’italiano, il francese, il giapponese dei loro genitori. Quelli appena arrivati persero piano piano la loro lingua, inventando forme ibride, date dall’accento e dalla cadenza che loro portavano. Parlavano la loro lingua solo con la loro compagna o con i loro amici, però non con i figli. Il rifugio nella malinconia per quello che lasciavano alle loro spalle, mutò nell’urgenza di andar avanti, nell’indurirsi e lavorare. Dovevano combatterla. Al negare ai figli la trasmissione del loro dolore, del loro sradicamento, del loro passato, negarono loro anche un’eredità, li diseredarono di storia. Però, allo stesso tempo, questi genitori tagliarono per loro stessi un legame di continuità con i loro figli. Non poterono condividere con loro la felicità, la sfortuna e la nostalgia. Però non è che volessero portare via un’eredità ai loro figli. Tutto il contrario. Volevano procurare loro un futuro. Il futuro era nella nuova terra, nella nuova lingua, nella nuova cultura. Dovevano lasciare il passato alle loro spalle.
Quelli che portarono avanti questa impresa furono quegli emigrati. Soffrirono loro il taglio e in qualche modo trasmisero la fenditura. E si continua a trasmettere. Perché da lì si fondò una nuova patria.
Perché se gli emigrati fossero stati pochi, questi pochi arrivando a un’altra cultura o a un’altra lingua, il nuovo luogo li avrebbe sottomessi a un’altra storia, ad altri costumi. Ma siccome furono milioni, e maggioranza per un lungo periodo, fondarono un modo di vivere dove solo il futuro esiste e dove la storia si scrive giorno per giorno. Se siamo figli delle navi come si dice, abbiamo imparato a staccarci dal porto e dalla nave. Siamo figli di quelli che scendevano dalle navi e che decisero di lasciarsi tutto alle spalle e cominciare senza storia. Salpati i genitori dai loro paesi, generarono figli sradicati da loro stessi e dai loro genitori.
Nel film “Kaos”, i fratelli Taviani raccontano varie storie. La prima, tratta da un racconto di Pirandello, “L’altro figlio”, narra la storia di una madre, all’inizio del XX secolo, che piange per i suoi due figli che sono emigrati in America. Questa madre aspetta notizie che non arrivano. E siccome è analfabeta, si avvicina alla strada dove passano ogni anno tutti quelli che vanno a emigrare, e consegna loro lettere che precedentemente aveva dettato alla vicina, nella speranza che possano consegnarle ai suoi figli. Dopo quindici anni di identici rituali, scopre che la persona che scriveva le lettere, faceva solo scarabocchi. Questo la intristisce in un primo momento, però poi le dà un soffio di speranza. Pensa che i figli non le avevano mai scritto, perché mai avevano ricevuto le sue lettere. Una maniera efficace di smentire un’evidenza: la perdita dei suoi figli. Questi figli che andarono a cercare un nuovo destino, ruppero il legame in modo assoluto con il loro passato, con la loro madre. È il racconto di una separazione definitiva.
Una storia in mancanza di storia
Dalla parte dei discendenti degli emigrati, la vita si scrisse proprio negando questa realtà: l’eredità della storia dell’altro continente. Si scriveva una nuova storia. Gli svantaggi di quel taglio sono quelli dello sradicamento, la mancanza di eredità e continuità con la storia. Molti danni si sono contati. E’ l’essere ospiti di un hotel a cui non si presta attenzione perché di altri.
Ma ha dato anche dei profitti. Una terra provvista di risorse, di opportunità permise loro di concentrare tutta l’energia nel costruire un futuro migliore per i figli. Molti ci riuscirono. Si è parlato del grande movimento sociale che permise a genitori analfabeti di dare ai propri figli cultura universitaria. La crescita culturale grazie al taglio, permise di fondare una nuova cultura. Quella degli ibridi, della mescolanza, dell’”ammasso in fermentazione” come lo chiama Fernando O. Assuncao. Per quanto sia difficile trovare dentro di noi virtù, alcune risaltano: la curiosità e l’impegno, il coraggio e l’ardimento, il "riparare le cose con un fil di ferro". Il cominciare da capo. Il cosmopolitismo che ha origine dalla mescolanza e dalla mancanza di tradizione e legami. In certi casi la libertà di pensiero.
Mi sento identificata con questa storia. C’è una patria nello sradicamento e nella mancanza di storia. Siamo in molti a raccontare lo stesso racconto, con più o meno parole trasmesse, con più o meno taglio o nostalgia, però se noi ci riuniamo condividiamo più o meno lo stesso. Noi condividiamo gli stessi misteri, le stesse domande.
Mi hanno chiesto di scrivere, non casualmente dall’Italia e questo provoca, come andando a cercare le carte di famiglia, l’incontro con altri interrogativi che portano a altri enigmi. Mio nonno nacque in Italia o in Argentina? Erano ricchi o poveri? Che accadde a quelli che rimasero là? Qualcuno rimase là? E a questi cosa successe? Cos’hanno fatto? Che pensavano? Che sentivano? Cosa li ha fatti emigrare? Per poco la curiosità si affievolisce, ma solo per dare spazio a nuove incognite.
Ospitali con lo straniero
Forse questa storia avrà contribuito a sviluppare in molti argentini il senso dell’ospitalità verso lo straniero. Non sentiamo che questa è la nostra casa, ma quando qualcuno arriva da fuori, subito nascondiamo la sporcizia sotto il tappeto, tiriamo fuori i vestiti migliori e sorridiamo. Ci rallegrano le visite degli stranieri e che ci parlano di noi. Come se ci dessero identità. Facciamo loro festa e a volte siamo ingenui e stupiti. Però ci piace. Quando ripartono riprendiamo la nostra aria malinconica, riappare il lamento e continuiamo a sopportare la vita. Ma ogni ritorno di ogni straniero ci lascia un sapore migliore che ci fa riflettere su ciò che ci appartiene. Ci aiuta ad apprezzare i “jacarandaes” che fioriscono a Buenos Aires a novembre. Prima non li vedevamo. Ci parlano della nostra simpatia, del nostro calore, della nostra cultura. La possedevamo prima che arrivassero?
In questo senso lo sguardo idealista verso l’Europa è andato cambiando ma non si è perso. Quello che di buono viene dall’Europa è presente. Ma questo sguardo affascinato non fu quello stesso di quegli europei che ci hanno preceduto, gli europei dai quali discendiamo. Dal discorso di Sarmiento e Alberdi fino ad oggi, non è buono ciò che noi siamo, né da dove veniamo. Sempre l’altro è ciò che vale.
L’arroganza dell'indigenza
Nel mio caso personale (come in quello di tanti altri) lo sradicamento, mi donò certe capacità e me ne negò altre. Mi donò l'arroganza della possibilità di costruire da zero, di creare, di inventare, di sostenere ciò che è proprio contro tutto, di iniziare da capo se necessario, di espandere il confine della comunità e tentare di indovinare un mondo al di là. Mi donò un orgoglio che un po’ tardi si convertì in virtù, perché la scarsezza aveva il valore di un ostacolo. L'occasione che si tramutasse in orgoglio venne nel vedere che con la scarsezza si può creare, si può inventare. Viviamo in un mondo dove l’abbondanza di una parte impone la sua presenza planetaria e impone come supremo valore la possibilità di consumare senza limiti, in eccesso. La scarsezza può essere il motore, in questi paesi in cui viviamo, può mettere in moto qualcosa di nuovo, qualcosa di diverso.
Emigrati per desiderio o una emigrazione silenziosa
Quello che apparentemente è contraddittorio è che, nello stesso tempo in cui tanti vogliono andarsene, tanti altri che provengono da paesi lontani vogliono venire qui, si avvicinano, ci visitano e vogliono restare qui. Non si fanno le stesse domande, ma vengono qui a godere di qualcosa che in “Europa non si trova”. E comincia una emigrazione quasi impercettibile però forte, precisa. Una migrazione silenziosa, al rovescio. Molti dall’Europa, dal Canada, dall’Asia, dagli USA vogliono venire a vivere in questo paese. E ci riescono. E se non lo ottengono viaggiano di continuo. Ho conosciuto molti che hanno cominciato con il tango e si ingegnarono per viaggiare con frequenza verso questo paese. Molti, con il passare del tempo, si sono trasferiti qui. È un tipo diverso di emigrazione. È una migrazione per desiderio. Non la alimenta né la necessità economica, né la persecuzione politica, né la ricerca di un futuro per i loro figli. L’alimenta il desiderio di vivere meglio in una terra che di nuovo, ma in altro modo, promette qualcosa che in Europa e USA non si trova. Questi che emigrano per elezione possono ritornare alle loro origini, quando vogliono, ma preferiscono vivere qui. Queste terre avranno qualche magia, nonostante tutto, perché in molti continuino a volerle scegliere. Qualcosa di questo sguardo dovremmo prendere, per riappropriarci di ciò che già è nostro, una volta per tutte.
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Los desheredados de historia - Lidia Ferrari
¿De dónde venimos?
¿Cuántas generaciones son necesarias para revisar una historia, para descubrir una herencia, para reconstruir una genealogía? Varias descendencias para aproximarnos un poco a algunos enigmas que nos pertenecen. La tarea, cuando se realiza, compromete a la gran aldea, al vecindario, al clan y a la propia vida. En este caso la excusa de un pedido, el de un periodista italiano interesado por saber algo de los nietos de los emigrados italianos, puso a andar esto que se escribe aquí. ¿Será que necesitamos que aquellos de donde venimos se acuerden de nosotros? El tiempo, supremo hacedor, nos exige continuar algunas preguntas que quedaron en suspenso durante tantos años.
Este pequeño relato, es casi un hablar en voz alta como descendiente de inmigrantes italianos, sobre algo que sospecho forma parte tanto de mí como de esta cultura (si es que la hay), la argentina.
Ser la última de treinta y dos nietos de una abuela materna italiana analfabeta y la última hija de entre tres hermanos de la última hija de entre trece hermanos de esa abuela, y ser la única de entre todos ellos en heredar su nombre, es algo insólito. Por lo general en las transmisiones familiares son los primeros hijos los que heredan el nombre de sus ancestros. En este caso, alguien casi colgando de un árbol familiar, como último retoño inesperado hereda ese nombre. Podría pensarse en un frágil cabo que ata a una genealogía que, por lo demás, casi ni se nota. De la línea paterna, mis abuelos eran argentinos hijos de italianos y todo parecía más normal. Lo normal era que no me hubiera llegado casi ninguna referencia de Italia y nuestros ancestros italianos. Lo normal era pensar que uno había nacido de un repollo, pero argentino.
La herencia de un desarraigo
La curiosidad por saber del pasado de esos abuelos italianos, de la Italia que dejaron atrás, no fue demasiada hasta no hace mucho tiempo. Había enigmas, preguntas que casi no alcanzaban a realizarse. Inquietudes y dudas al pasar. Pero llegó el momento de hacer las preguntas que no me había hecho. ¿Cómo puede haber sido tan fuerte el corte como para que quedara todo tan olvidado? Y rápidamente apareció una respuesta que me sumergía en lo propio pero en algo más compartido: es el mismo desarraigo en el que vivimos. Aquí comenzaré a zigzaguear entre lo personal y lo de todos, lo singular con aquello que hace a una generalidad (siempre equívoca) pero que puede habitar lo argentino. La respuesta espontánea a la inquietud era que el desarraigo que sentía hacia este lugar en el que yo habitaba, mío pero no tan mío, propio pero no tan propio, ajeno pero no tan ajeno, debía provenir de esos que también rompieron amarras y nunca más hablaron del lugar de donde venían. Me enteré después que alguien había dicho (creo que Marco Denevi) que los argentinos somos huéspedes de hotel. Vivimos una transitoriedad que puede explicar el descuido por lo propio. No es nuestro el lugar donde vivimos. ¿Para qué cuidarlo?
[i]
Buscando un futuro se encuentra el pasado
Cuando tantos comenzamos, en plena crisis de la década del noventa, a pensar en buscar la nacionalidad italiana, no sólo íbamos al encuentro de un papel que nos abriera las puertas de Europa. En verdad lo que se comenzó a abrir es una reflexión sobre la propia historia. Abrir la puerta hacia el develamiento de aquello que, como en mi caso, me llevó a descubrir lo que ignoraba, y que quizá debería haber sabido. Pero con ese fenómeno masivo de la urgencia por rescatar nacionalidades perdidas, no sólo muchos emigraron, sino que esas personas desencadenaron una vuelta hacia su pasado. Sus vidas cambiaron no sólo porque pensaban en emigrar (lo realizaran o no), sino porque forzosamente tuvieron que mirar hacia atrás. No sólo se buscaban papeles. Se descubrían historias en ellos. A través de esa urgencia por encontrar alguna salvación personal para salir de ese estado de desesperación colectiva, en el encuentro con lo que nos podría dar otra nacionalidad, se filtraron descubrimientos sorprendentes, historias impensadas. Eso que era ir a la búsqueda de un futuro y una ruptura con el presente, obligó a una vuelta al pasado. Algunos se enteraron de su origen judío oculto en los apellidos. Se enteraron que su padre no lo era. En la película “El Abrazo Partido” de 2003 se refleja esa aparente paradoja en la historia de ese joven que, en su búsqueda de un futuro en otro lugar, para romper con ciertas ataduras, se encuentra con su pasado, el de su padre, el de su abuela. Se encuentra con su propio pasado. Con las mentiras, los misterios y las verdades no dichas.
Desarraigo y no más bien nostalgia
Pero más allá de esas historias personales que, a cada uno, como único ser lo conmocionan porque le cambian el libreto que estaba viviendo, más allá de esos hallazgos y exhumaciones se desencadenó un proceso colectivo por el cual, aquello que se había olvidado, sepultado, ignorado, renacía en una esperanza a esa vuelta a los orígenes. Nada nostalgioso ni romántico, sólo la cruel urgencia de encontrar un refugio obligaba a volver para atrás en la búsqueda de un futuro. La búsqueda de papeles nos llevó a encontrar vidas, circunstancias, desventuras y los destinos de esos que ya habíamos olvidado, cuando no ignorado siempre. Por eso, si bien es cierto que el tinte de la nostalgia está en las letras de tango y en toda nuestra cultura, creo que más fuerte que la nostalgia es el desarraigo. Nostalgia se tiene de aquello que se amó y se perdió. El desarraigo es el corte, es la ruptura, es casi la indiferencia o el desapego, cuando se logra. El corte que debieron efectuar los que emigraron los debe haber cubierto de nostalgia, de idealización por lo perdido. Pero nuestra inmigración, sobre todo, era de gente que rompió con sus orígenes de un modo neto, casi total.
En el comienzo era la nada
Muchos analfabetos, a fines del siglo XIX, con medios de comunicación precarios, sabían (quizá ni siquiera lo sabían) que no regresarían a su tierra. Desterrados por propia voluntad, por necesidad o por fuerza llegaban a un suelo desconocido y todo comenzaba de nuevo. Este comenzar desde la nada ha sido la herencia más fuerte que constituye cierta cultura argentina. Este iniciar desde cero y sin preguntar nos habita, nos concierne. Es casi lo que hacemos todos los días. Nadie se queja de ello. Es más. Lo difícil es comenzar desde una herencia, desde algo ya preconcebido, desde huellas que nos señalan un camino. Hay casi una resistencia a historizar la vida, la cultura. A pertenecer a algo que nos preexiste. A identificar tradiciones.
Fue en el momento del arribo, al pisar tierra firme, donde podría haber comenzado a escribirse otra historia, una historia más vinculada con el pasado. Pero muchos de los que llegaron no les contaron a sus hijos de dónde venían. Querían facilitarles su inclusión en un nuevo mundo. Pensaban que la lengua era un obstáculo, por lo tanto no les exigieron conocerla. Muchos hijos jamás aprendieron el italiano, el francés, el japonés de sus padres. Los recién llegados fueron perdiendo poco a poco su lengua, inventando formas híbridas, dadas por el acento o la cadencia que traían. Hablaban su idioma, cuando lo hacían, con su pareja o con sus amigos, pero no con sus hijos. El cobijo en la añoranza por lo que quedaba atrás fue mudado en la urgencia por la instalación, en la necesidad de seguir adelante, en endurecerse y trabajar. Había que pelearla. Al negarles a sus hijos la transmisión de su dolor, de su desarraigo, de su pasado les negaron una herencia, los desheredaron de historia. Pero al mismo tiempo, esos padres cortaron para ellos mismos un lazo de continuidad con sus hijos. No pudieron compartir con ellos su felicidad, sus infortunios, sus nostalgias[ii]. Pero no fue para quitarles a sus hijos una herencia. Todo lo contrario. Querían proporcionarles un futuro. El futuro estaba en la nueva tierra, en la nueva lengua, en la nueva cultura. Había que dejar atrás el pasado.
Los que llevaron adelante la tarea fueron esos inmigrantes. Sufrieron ellos el corte y de algún modo transmitieron la hendidura. Y se sigue transmitiendo. Porque desde allí se fundó una nueva patria. Porque si los inmigrantes hubieran sido algunos, algunos pocos arribando a otra cultura o a otra lengua el nuevo sitio los sometería a ellos a otra historia, a otros modos. Pero como fueron millones, y mayoría durante un largo tiempo, fundaron un modo de habitar, de vivir donde sólo el futuro existe y donde la historia se comienza a escribir todos los días. Si somos hijos de los barcos, como se dice, se ha aprendido a desamarrarse del puerto y del barco. Somos hijos de los que bajaban y decidieron dejar todo atrás y empezar sin historia. Desamarrados los padres de sus patrias engendraron hijos desarraigados de ellos mismos y de sus padres.
En la película Kaos, los hermanos Taviani narran varias historias. La primera, sobre un cuento de Pirandello, “L´altro figlio”, narra la historia de una madre, a principios de siglo XX, que llora por sus dos hijos que han emigrado a América. Esta madre espera noticias que no llegan. Como es analfabeta, se acerca al camino por donde pasan, cada año, esos otros que también van a emigrar. Le dicta a su vecina, cada vez, una carta para sus hijos que alguno de los que emigra llevará en su bolsillo. Después de quince años de hacer el mismo ritual descubre que la persona que le escribía las cartas sólo hacía garabatos. Esto la entristece en un primer momento, pero luego le da un soplo de esperanza. Piensa que sus hijos nunca más le escribieron pues no habían recibido sus cartas. Una forma eficaz de desmentir una evidencia: la pérdida de sus hijos. Esos hijos que se fueron a buscar un nuevo destino rompieron el lazo de modo absoluto con su pasado, con su madre. Es la narración de una separación definitiva.
Una historia en la falta de historia
De este lado, el de los descendientes de inmigrantes, la vida se escribió desalojando precisamente eso, la herencia de la historia del otro continente. Se escribía una nueva historia. Las desventajas de tal corte son las del desarraigo, de la falta de herencia y continuidad en la historia. Muchos perjuicios se han contado. Ser huéspedes de un hotel que no se cuida por ajeno.
Pero también ha habido provechos. Una tierra proveedora de recursos, de oportunidades les permitió poner toda la energía en construir para los hijos un futuro mejor. Muchos lo lograron. Se ha hablado de la gran movilidad social que permitió a padres analfabetos darle a sus hijos estudios universitarios. El crecimiento cultural a través del corte permitió fundar una nueva cultura. La de la hibridez, la de la mezcla, la del “amasijo fermental” como lo llama Fernando O. Assuncao[iii]. Aunque sea difícil encontrarnos virtudes algunas se destacan: la curiosidad y el empeño, la osadía y el atrevimiento, el arreglar las cosas con alambre. El empezar de nuevo. La cosmópolis que se origina en la mezcla y la falta de tradición y ataduras. En ciertos casos la libertad de pensamiento.
Me siento identificada con esta historia. Hay una patria en el desarraigo y en la falta de historia. Somos muchos que contamos el mismo cuento, con más o menos palabras transmitidas, con más o menos corte o nostalgia, pero si nos reunimos compartimos más o menos lo mismo. Nos encuentran los mismos enigmas, las mismas preguntas.
Me han pedido que escriba, no casualmente desde Italia, y eso desencadena, como al salir a buscar los papeles de la familia, el encuentro con más interrogantes que llevan a otros enigmas. ¿Mi abuelo nació en Italia o en Argentina? ¿Eran ricos o eran pobres? ¿Qué pasó con los que quedaron allá? ¿Alguien quedó allá? ¿Cómo hicieron? ¿Qué pensaban? ¿Qué sentían? ¿Qué los hizo emigrar? Por momentos la curiosidad se opaca porque sólo abre a nuevas incógnitas.
Hospitalarios con el extraño
Quizá esta historia haya contribuido a desarrollar en muchos argentinos el sentido de la hospitalidad hacia el extranjero. No sentimos que esta sea nuestra casa pero cuando llega alguien de afuera, rápidamente escondemos la mugre bajo la alfombra, sacamos a relucir las mejores pilchas y sonreímos. Nos alegra que nos visiten extranjeros y que nos hablen de nosotros. Como si nos dieran identidad. Los agasajamos y hasta somos ingenuos y otarios con ellos. Pero nos gusta. Cuando parten de nuevo retomamos nuestro aire melancólico, aparece la queja y seguimos yugándola. Pero cada vuelta de cada extranjero nos deja un mejor sabor para mirar lo propio. Nos ayuda a valorar los jacarandaes que florecen en Buenos Aires en noviembre. Antes no los veíamos. Nos hablan de nuestra simpatía, de nuestra calidez, de nuestra cultura. ¿La poseíamos antes que llegaran?
En ese sentido la mirada idealista a Europa fue mudando pero no se ha perdido. El que lo bueno viene de Europa está presente. Pero esa mirada fascinada no lo fue para con los europeos que nos anteceden, los europeos de donde venimos. Desde el discurso de Sarmiento y Alberdi hasta el presente no es bueno aquello que somos, ni de donde venimos. Siempre lo otro es lo que vale.
La arrogancia de la escasez
En mi caso personal ese desarraigo, como para tantos otros, me obsequió ciertos atributos y me negó otros. Ciertas arrogancias en la posibilidad de construir sobre cero, de crear, de inventar, de sostener lo propio pese a todo, de comenzar nuevamente de ser necesario, de expandir los límites de la aldea e intentar adivinar un mundo más allá. Un orgullo que un poco tarde se convirtió en virtud, pues, como para tantos, la escasez tenía el valor de un impedimento. La posibilidad que se convirtiera en orgullo la dio ver que con ella se puede crear, se puede inventar. Vivimos en un mundo donde la abundancia de un lado impone su presencia planetaria e impone como supremo valor la posibilidad de consumir sin límites, en exceso. La escasez[iv] puede ser motor, en estos países que habitamos, de poner a andar algo nuevo, algo diferente.
Emigrantes por deseo o una emigración silenciosa
Lo aparentemente contradictorio es que, al mismo tiempo que tantos quieren irse[v], tantos de esos países lejanos quieren venir aquí, se acercan, nos visitan y quieren quedarse. No se hacen las mismas preguntas pero vienen aquí a disfrutar de algo que “en Europa no se consigue”[vi]. Y se va produciendo una emigración casi imperceptible pero fuerte, precisa. Una migración silenciosa, al revés. Muchos[vii] de Europa, de Canadá, de Asia, de USA quieren venir a vivir a este país. Y lo logran. Y si no lo alcanzan viajan en forma continua. He conocido muchos que comenzaron con el tango y se ingeniaron para viajar con frecuencia a este país. Varios, con el paso del tiempo se han instalado aquí. Es un tipo diferente de emigración. Es una emigración por el deseo. No la alimenta ni la necesidad económica, ni la persecución política, ni la búsqueda de futuro para los hijos. La alimenta el deseo de vivir mejor en una tierra que nuevamente, de otro modo, promete algo que en Europa y USA no se encuentra. Estos que emigran por elección pueden volver a sus orígenes, todo el tiempo, pero prefieren habitar aquí. Alguna magia tendrán estas tierras, pese a todo, para que sigan muchos queriendo adoptarla. Algo de esa mirada deberíamos tomar para poder apropiarnos de lo que ya es nuestro, de una buena vez.
Artículo publicado en Italiano en “Il Popolo Veneto”, Nro. 6, abril, 2005. Italia. www.ilpopoloveneto.it
[i] Esta interpretación de no cuidar lo propio porque se vive como ajeno sin duda adolece de ciertos defectos éticos. ¿Por qué descuidar lo ajeno, se podría preguntar? El descuido explicado de ese modo habla de una ruptura con el nosotros, con algo colectivo que merece nuestro amparo. Sin duda es un argumento que justifica la adjudicación de individualistas que padecemos.
[ii] Tómense estas líneas como un desliz literario. Muchas familias no se representarían en esta descripción. Esta surge de mi historia, singular por cierto, pero compartida por muchos otros. No está autorizada ninguna generalización que involucre a un todo homogéneo.
[iii] Fernando O. Assuncao “El Tango y sus circunstancias (1880-1920)”. Librería El Ateneo. Buenos Aires. 1984.
[iv] Interesante tema interrogar qué es abundancia y qué la escasez desde esta perspectiva. ¿Quiénes son los pobres y quiénes son los ricos?. Pero es tema para otra oportunidad.
[v] Estoy escribiendo esto, a comienzos del 2005, cuando la gran oleada de emigración ha pasado, al menos el furor que hacía huir o, al menos, pensar en huir en los finales de la década del 90 y a comienzos del 2000. La emigración se sigue produciendo pero no en la forma desesperada y masiva de esos años.
[vi] “en Europa no se consigue” es una frase muy usada popularmente en Argentina para valorar lo propio, dicha en tono irónico. Es una ironía para afirmar lo propio, generalmente nimiedades. Una frase autoirónica acerca de cierto complejo de inferioridad respecto de Europa.
[vii] Este muchos es relativo. No se trata de una emigración masiva como la que existe a escala mundial desde los países pobres a los países ricos. Pero de todos modos, habla de que hay una migración silenciosa que tiene otra dirección y que revela los valores que se ponen en juego en toda búsqueda humana. La pregunta es qué vienen a buscar aquí los que emigran desde los países ricos.
Hanno detto della lezioni di tango di Lidia Ferrari
They said about Lidia Ferrari's Tango classes - Comentarios sobre nuestras clases de los alumnos - Hanno detto della lezioni di Tango di Lidia Ferrari:
http://bailarincompadrito.blogspot.com/
Jane Yardley, London, England:
Tango lessons with Lidia Ferrari were a truly delightful experience. Lidia has every quality that defines a good and effective teacher: knowledge, patience, clarity, skill and passionate enthusiasm. She is also a delightful individual in her own right. I recommend her studio to dancers at all stages, from absolute beginner to experienced dancers who want to polish their tango skills." 2004
Betty Yardley, Norfolk, England:
"I had a good grounding in ballroom dancing but had never danced tango. With Lidia's excellent teaching technique I was able to adapt quickly and master the basics with no stress - and a lot of fun." 2004
Bill & Bonnie BurnsFresno, California USA:
During a recent visit to Buenos Aires, my wife and I too instruction from Lidia and were exceptionally pleased with the results. We helped us to resolve an on-going problem and then ensured that the correction became instinctive. We enjoy her practical approach and highly recommend her instruction to others! (september 2005)
Foto de Bill&Bonnie
Derrick del Pilar:
In the group classes that I took with Lidia Ferrari, she was always very attentive to the needs of students, giving each of us different tips based on what we needed to improve. She made sure that everyone worked on the fundamentals of good tango--balance, posture, walk, and musicality--while also enjoying the dance. During private lessons, she gave carefully considered individual instruction that helped me improve my ability to improvise, connect with my dance partners, and express the music in creative ways. Lidia is an excellent teacher of social tango as it is danced in Buenos Aires. 2006
(Student of Arizona University). Tucson, Arizona, USA
Foto de Derrick
Derrick del Pilar: Nas aulas grupais que eu tinha com Lidia Ferrari, e la sempre dava muita atenção às necesidades dos alunos, e dava para cada um da gente conselhos diferentes, baseados nas coisa que tinhamos que melhorar. Asegurava que todos trabalhassemos o fundamental de um bom tango--balanço, postura, caminhata, e musicalidade--enquanto curtiamos da dança.Durante as aulas particulares, me dava instrução individual com muito esmero. Me ajudava muito em melhorar minhas habilidades de improvisação, conexão com a mulher no abraço, e expressão da música. Lidia é uma professora ótimo para aprender o tango social de Buenos Aires.
(Student of Arizona University). Tucson, Arizona, USA
Foto de Derrick
Sonia Alvarado, Los Angeles, California:
I recently went to Buenos Aires on vacation and to learn tango. I researched dance instructors online prior to getting there and sent out a dozen e-mails inquiring about prices and availability. I picked Lidia because I liked her intuitiveness in her reply to my e-mail and her price was extremely reasonable. My two travel companions and I were very happy with my choice. She really took the time to teach us the proper form and balance which is a great foundation to start with (there are lots of people on the dance floor looking sloppy). She catered the classes to meet our needs and ability. She was also flexible with the schedule. We took classes every day and really enjoyed the experience. It was definitely one of the big highlights of the trip. By the end of our 10-day stay, we were feeling pretty good about our dancing. Not only is Lidia a good teacher, but she is a delightful person who we really enjoyed meeting and spending time with. Her assistants are also great and she made sure we always had someone to dance with in class. I highly recommend her.
Sonia Alvarado (26-12-2006)
Los Angeles, California. USA
"Although just a beginner at learning tango, my private lessons with Lidia Ferrari helped me to really improve after only one week. She has a friendly personality and was very patient and encouraging.
I am looking forward to returning to Buenos Aires and more lessons with Lidia!" 2007
Kathleen Larkey
Vancouver, Canada
"Lidia did an excellent job of giving me private tango lessons and helped me get the basics down quickly.
She understand the psychology of this splendid dance.
Her assistants were very good as well, in particular Lucia who seemed to dance like an angle.
I would recommend Buenos Aires Tango for quality tango lessons." 5/2007
LK Barr
President, Barr Construction Inc.
Twain Harte, CA, Haapiti Moorea, Polynesie Francaise.
5/2007: "While in Buenos Aires for a business trip, my husband and I took a lesson with Lidia and were exceptionally pleased with the results. We are experienced in West Coast Swing dancing, but had never danced tango before. Lidia's instruction was clear, concise, and easily understood. Her passion and extensive knowledge of the dance was evident, and her personality and patience made for an informative, fun,
and well rounded experience. I would not hesitate to recommend Lidia to other individuals seeking instruction for tango".
Heather Blue
Texas, United States
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www.buenosairestango.com
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Jane Yardley, London, England:
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Betty Yardley, Norfolk, England:
"I had a good grounding in ballroom dancing but had never danced tango. With Lidia's excellent teaching technique I was able to adapt quickly and master the basics with no stress - and a lot of fun." 2004
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Derrick del Pilar:
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(Student of Arizona University). Tucson, Arizona, USA
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Sonia Alvarado (26-12-2006)
Los Angeles, California. USA
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Kathleen Larkey
Vancouver, Canada
"Lidia did an excellent job of giving me private tango lessons and helped me get the basics down quickly.
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Her assistants were very good as well, in particular Lucia who seemed to dance like an angle.
I would recommend Buenos Aires Tango for quality tango lessons." 5/2007
LK Barr
President, Barr Construction Inc.
Twain Harte, CA, Haapiti Moorea, Polynesie Francaise.
5/2007: "While in Buenos Aires for a business trip, my husband and I took a lesson with Lidia and were exceptionally pleased with the results. We are experienced in West Coast Swing dancing, but had never danced tango before. Lidia's instruction was clear, concise, and easily understood. Her passion and extensive knowledge of the dance was evident, and her personality and patience made for an informative, fun,
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Heather Blue
Texas, United States
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| I feel so lucky to have found Lidia as a tango teacher while visiting Buenos Aires. She has such a clear way of explaining and showing what is truly important. No matter what your level, you can benefit from her precise technique. To this day, whenever I dance, before I approach my partner I remember the two little secrets she gave me. Everything else just flows from that. | » Jeanne-Marie Osterman, New York City (2008) |
Lidia: I was really lucky to find you on the net before I came to Buenos Aires. You answered all my queries in detail. You are a very good and sincere teacher and human being. I progressed really fast in my tango because you stressed so much on the fundamentals of posture, axis and distance. And of course practice. Also you took trouble to arrange a partner to dance with me in your class! I hope to return soon and learn more with you. Your classes were fun as well. » Divya from Bombay, India. (2008) |
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